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En la web de la Procuraduría General de la Nación se enumeran una serie de valores, encabezados por la Libertad, definida como la “disposición natural del hombre a hacer lo que él decida, para su propio bienestar, el de los demás y el de la sociedad en general, materializando su condición de sujeto moral autónomo”.

 El numeral cinco describe la Tolerancia: “respetar y aceptar las actitudes y comportamientos individuales, sociales o institucionales, entendiendo las diferentes opiniones y posiciones de cada uno, aun cuando no se compartan”.

Uno de los principios de la ética biomédica es el de la autonomía del paciente. A nadie se puede obligar a comportarse de manera “médicamente correcta” y todos somos libres de rechazar tratamientos o intervenciones, incluso si fueran necesarios para nuestra salud o vida. Por ejemplo, algunas religiones proscriben la transfusión de sangre y sus derivados: los médicos debemos respetar esa creencia y usar alternativas quizás menos seguras, luego de informar plenamente al paciente sobre las posibles consecuencias de su negativa.

Imaginemos que mañana nombren un Ministro de Salud que obligue a los ciudadanos a no comer grasas, no exceder un número equis de calorías diarias, hacer ejercicio, no fumar, no engordar, no echarle sal a las comidas y no tomar gaseosas ni licores, con el argumento de que eso atenta contra la salud. Nuestro ministro fundamentalista tendría una “Policía Sanitaria” que perseguiría y castigaría a los infractores con multas y detenciones en sitios para su “rehabilitación”. En esas “Penitenciarías Sanitarias” se espera que el convicto aprenda un estilo de vida que recupere su salud, con todos los beneficios sociales y financieros que eso representa, y se prevendrán muchas enfermedades costosas “que tienen arruinado nuestro sistema de salud”. Piense el lector qué no se justificaría bajo el lema de dicho ministerio, que podría ser “La salud es un valor absoluto y es nuestro deber conservarla”. Ahora imaginemos cuarentenas imperativas para los griposos, castraciones químicas para los sidosos sexualmente activos, esterilizaciones forzosas para las sidosas ídem, etcétera.

Hacer el bien supone saber con certeza qué es el bien. Yo no lo sé, dudo que alguien lo sepa y creo que es uno de los grandes problemas de la filosofía. A menudo me pregunto si la vida misma es un valor absoluto. Si tenemos que prolongarla en cualquier circunstancia, si es que la muerte no es ética ni “médicamente correcta”. No considero apropiado internar a un nonagenario que se está muriendo de vejez en cuidados intensivos, conectarlo a un respirador e insertarle catéteres y sondas para que poco más tarde muera de una complicación. ¿Se prolongó la vida o la agonía? ¿No hubiera sido más caritativo el paliativo pertinente y dejarlo morir en compañía de sus familiares? Si la vida fuera un bien absoluto Sócrates no hubiera tomado la cicuta ni Jesucristo hubiera muerto en la cruz.

Uno debería ir por la vida con dos premisas morales básicas: no hacer el mal y no imponer el bien. Quizás convendría que nuestro Procurador meditara sobre estos asuntos: quizás le ayudaría a honrar la axiología que aparece en su web y mencionamos arriba. Quizás también aprendería a respetar las opiniones laicas y cesara en su obstinada aspiración de obligar a los colombianos a compartir su fe.



*Médico y Escritor



mmo@costa.net.co

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Comentarios

" “respetar y aceptar las

" “respetar y aceptar las actitudes y comportamientos individuales, sociales o institucionales, entendiendo las diferentes opiniones y posiciones de cada uno, aun cuando no se compartan”. Al leer esta definición de la tolerancia, me parece la más acertada y aceptable del mundo y no entiendo la razón por la cual el gordiflón mofletudo que la cita exhorta a su autor, el Procurador, a respetar las opiniones laicas y a que cese "en su obstinada aspiración de obligar a los colombianos a compartir su fe". Quien debe respetar las opiniones ajenas, laicas o no laicas, es este escribidor. Por lo demás ¿a quién ha invitado u obligado el Procurador a compartir sus opiniones?.