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Ciudadanía

Nadie, de ningún partido o partidito, suprime esta palabra de su vocabulario. Aunque ya no signifique nada, “democracia” siempre va acompañada por otra palabra de uso oportunista: “pueblo.”

No hay político profesional (ese número cada vez más grande de individuos que se ganan la vida con la política) que no prometa “gobernar por y para el pueblo”.

Otra de las expresiones usadas por quienes se ganan la vida haciendo política es “ciudadanía.” “Ciudadanía” es un colectivo amorfo llamado a hacer parte del negocio político. Sí, porque se compran y venden unas cosas por otras. ¿Qué se vende? Promesas. ¿Qué se compra? Votos. Por eso se necesita tanta plata para una campaña, por eso los políticos, pobres o pobrecitos, necesitan de los empresarios ricos para pagar a muchos intermediarios de ese negocio llamado política.

El “ciudadano” que cambia promesas por votos no suscribe un contrato de cumplimiento obligado. Los políticos lo prostituyen pagándole una miseria por un pedacito de conciencia o permutándole el voto por algo que no es del político sino un derecho de todos. Por ejemplo: un cupo escolar, un carné de salud, una vivienda de interés social. Cobran por prometer hacer lo que deberían hacer honrada y eficientemente.

Resulta de todas maneras que lo que los políticos llaman “ciudadano” no tiene nada que ver con el significado verdadero de esa palabra. Ciudadano es un individuo consciente de lo que hace y libre en lo que hace, capaz de elegir lo que quiere para el bienestar de su comunidad, capaz de premiar o sancionar a quienes le sirven o engañan. Es un ser que expresa su dignidad rechazando todo soborno a su conciencia. Pero el político lo humilla convirtiéndolo en “un vendido.”

Uno de los crímenes más monstruosos de los políticos profesionales no es sólo robar; es no haber impedido que grandes masas de población vivan en estado de postración material, dispuestos a prostituir su conciencia en un desesperado instinto de supervivencia.

Un político no es bueno porque haga “favores” a los pobres. Una sociedad no es mejor porque tenga personas dadivosas y multitudes pedigüeñas. ¡La pedidera no es justicia! Es mejor cuando es justa. Un político es bueno porque encuentra soluciones estructurales (es decir, permanentes) a la pobreza. ¿Qué tontería es esa de prometer, por ejemplo, que se trabajará “por una Cartagena social?” ¿No es acaso social la función de todo proyecto político?

Una de las mentiras más repetidas es aquella que dice que “respondiendo al llamado del pueblo”, etcétera, un político ha decidido convertirse en su líder. Lo dicen como si sermonearan en un púlpito. Así, el “llamado del  pueblo” es como “el llamado de Dios”. ¿Quién los ha llamado? Nadie. Se han llamado ellos mismos.  

En estos días, mientras leía las noticias sobre las casuchas que se han estado cayendo en el barrio de San Francisco, me imaginaba la cantidad de veces que su “hijo predilecto” prometió trabajar por los pobres del barrio donde nació y recibió votos para ser elegido concejal y senador. Tuvo el poder para hacerlo, pero una de las miserables paradojas de los empresarios de la política es que necesitan de la pobreza para prometer acabarla.  

*Escritor

salypicante@gmail.com

 

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Comentarios

SEÑOR ESTO ES CIERTO NO QUEDA

SEÑOR ESTO ES CIERTO NO QUEDA DUDA LO QUE USTED DICE. PERO QUE HACE EL QUE NO TIENE NADA SOLO ESPERANZADO EN ESTOS AVIVATOS QUE SE BASA EN ESTE COMPROMISO ESTERIL PARA ACAPARAR LOS VOTOS QUE NECESITAN, PARA LUEGO RECIBIR LOS GRANDES REGALOS QUE LES DA EL ESTADO POR HABER ENGAÑADO A ESTAS POBRES PERSONAS. DADIVAS ELABORADAS POR EL MAXIMO EXPONENTE DEL DESACREDITADO CARGO DEL POLITICO QUE ES EL SENADO.

hombe oscar, que pena que

hombe oscar, que pena que tremendo tratado etico que empezaste, lo remates con un alevoso ataque a quien creo no te ha hecho nada, sin animos de defender ni acusar, te dire que " el hijo prediecto" de san pacho, dejo su inmensa huella en la historia colombiana, le toco por mision, no lo que prometio, sin algo mas hondo, extirpar el incordio que se apoderaba poco a poco del servicio civil, te acuerdas de aquellos debate ? por ejemplo contra dragacol, donde tu tienes algunos amigos ? o me equivoco ?

extirpar el incordio ? cual

extirpar el incordio ? cual extirpar ? que extirpo, consume usted algo que lo aleja de la realidad ¿ come usted de ese politico ¿. sulte la retorica pecueca, aterrice y cuente algo concreto, pues no de realizaciones, sino de debates muy brillantes, esta llena la historia de ese nido vergonzante de viboras ladronas.

le resulto defensor al

le resulto defensor al diablo, lo que no le quita verdad al articulista. Segun el defensor del diablo, debemos recordar los arsientes debates de santomafio y de todos los picaros que han tenido el don de la oratoria, y no por eso han dicho la verdad, dicen algunos entendidos de la cocina politica, que el debate a dragacol, se dio por que no lo metieron en el reparto, en el come come. es triste pero vivimos entre una gran caterva de miserables, que venden su voto por un plato de lentejas