Indicadores económicos
2017-03-24

Dólar (TRM)
$2.899,94
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.690,00
Café (Libra)
US$1,58
Euro
$3.133,38
UVR, Ayer
$246,80
UVR, Hoy
$246,88
Petróleo
US$47,97

Estado del tiempo
2017-03-25

marea

Marea min.: -12 cms.

Hora: 15:41

Marea max.: 13 cms.

Hora: 08:56

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 03 a 19 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 1.1 a 1.3 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 25 ºC
Máx. 33 ºC

Pico y placa
2017-03-24

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

3 - 4
Taxis
3 - 4
Motos
1 - 3 - 5 - 7 - 9

El centralismo

A raíz del proyecto de reforma al sistema de Regalías se ha renovado la vieja discusión acerca de los males de la centralización. En otras palabras, el debate fundacional de la nación acerca de si el poder debía concentrarse en Bogotá o en las localidades vuelve a la palestra, aunque en condiciones muy distintas a las del siglo XIX.

El tema que quizá dividió de manera más antagónica a los políticos colombianos, junto con el de la relación Iglesia-Estado, fue el del mayor o menor poder de las provincias en relación con la capital de la República. Ese conflicto nos costó varias guerras civiles y fue, entre otros motivos, la causa de una constante inestabilidad política.
Tal como está planteada la reforma al régimen de las regalías, lo que el Gobierno nacional busca, entre otras cosas, es quitarle el control de una buena parte de ellas a los municipios productores, redistribuir una fracción de esos ingresos entre todos los departamentos, y, al mismo tiempo, garantizarse a sí mismo una mayor capacidad decisoria sobre los macro proyectos que se realizarán en función de las regiones. En otras palabras, aumentar aún más el poder de Bogotá sobre las antiguas provincias.
No entro ahora a discutir sobre la bondad o no de semejante reforma y sobre su futuro impacto, sobre lo que me interesa llamar la atención de mis lectores es acerca del argumento que han utilizado los funcionarios del Gobierno central y muchos medios de comunicación para sustentar la necesidad de estas medidas: los municipios y departamentos productores no merecen seguir recibiendo estas enormes cantidades de dinero ni administrarlas porque están dominados por la corrupción y han hecho, por lo tanto, un pésimo uso de estos recursos. La nación, por el contrario, está mucho mejor calificada para administrarlos con pulcritud y decoro.
Es en últimas el viejo argumento simplista de que las regiones más atrasadas –en especial las costas y los antiguos territorios- están moral y técnicamente incapacitadas para manejar dineros públicos mientras la capital y el gobierno nacional, gracias a su mayor modernidad, son más transparentes y eficientes. Con esa premisa, que más parece un axioma en su formulación, el Gobierno nacional ha ido acrecentando su dominio sobre el gasto de los departamentos y municipios.
El problema es que pese a lo que muestran los medios de comunicación y a lo que se dice en Bogotá el hecho es que la mayor fuente de corrupción ha estado tradicionalmente en los grandes contratos que se celebran en la capital. Y así ha sido porque allí se maneja más dinero que en todas las provincias juntas.
No niego, ni nadie podría negar, que la corrupción en algunos departamentos llegó a extremos inconcebibles, pero también es cierto que, tal como lo denunciara el zar anticorrupción, en materia de contratación nacional se pierden billones de pesos por mecanismos ilegales. En tratándose de corruptos, en este país ninguna región puede tirar la primera piedra.
Ahora bien, otra cosa que no he podido entender es la siguiente: si se sabe de manera tan clara que el dinero se ha perdido por el abuso de las mafias locales, ¿por qué, en vez de quitarle el dinero a los municipios y departamentos productores, no hace el Gobierno central lo necesario para acabar con la corrupción local? ¿O sí hace lo suficiente?

*Historiador. Profesor de la Universidad de Cartagena.

alfonsomunera55@hotmail.com

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese