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El machismo más dulce

Hace unos días, recibí el comentario de un lector amable sobre la última columna publicada aquí. Un comentario que, aunque respetable, me preocupó.

El tema era la nueva reglamentación que entraría en vigencia en una localidad italiana. Allí, el alcalde, velando porque el lugar se vuelva un imán turístico debido a su dotación de valores, decidió prohibir, entre otras cosas, el uso de minifaldas, tacones y escotes. Es decir, penetró en un terreno intocable: el derecho a expresarse a través del vestir.
En su mensaje, el lector expresa que, a consideración suya, la feminidad debe ser manifestada siempre a través del decoro, que hay que entender al alcalde –cito textualmente- “pues los extremos incitantes en una mujer conducen a la lujuria masculina y posiblemente a la violencia sexual”.
En primer lugar ¿qué y quién exactamente define lo que es el decoro femenino? ¿Una mirada machista, retrógrada y supremamente patriarcal como la del lector y el alcalde italiano?
Lo más alarmante es que se piense que una mujer que usa escote, minifalda o tacones “extremos” está incitando a una violación o una manifestación de lujuria agresiva. Mejor dicho, que una mujer que escoge usar tres cosas simbólicas de feminidad, se esté “buscando” que la violen o lastimen. Estoy segura de que a muchas mujeres les pasa que, en la calle, el piropo se convierte con frecuencia en una manifestación cómica de primitivismo. A veces pasa que un hombre, que ve pasar lo que sea que tenga vagina, se descontrola hasta tal punto que, en vez de mascullar algunas palabras, puede recurrir incluso al ladrido.
Sí, hay hombres que para dar piropos callejeros no hablan, ladran. Y dirigen su sonidito animal a una mujer que viste jeans o pantalón, no minifalda. A la mayoría de las mujeres, el morbo y la lascivia callejera les resulta desagradable. ¿Qué creen exactamente los hombres que lo hacen? ¿Qué vamos a salir corriendo a sus brazos, que abriremos las piernas porque nos muestran nítidamente cuán animales son sus pensamientos sexuales?
A lo que voy con eso es que detrás de ese pensamiento hay obtusidad y mucho primitivismo. Es pensamiento de perrito. Y eso me lleva al siguiente punto. Mi lector me acusa de ignorante porque llamo “harapos” a la ropa con la que cubren a las mujeres en la ortodoxia árabe. Pero mi querido lector, usted mismo reconoce que el “extremo femenino incita a la violencia sexual”, por lo que usted mismo comprueba que mi teoría es cierta. Allá nos tapan porque los árabes ortodoxos nos perciben como criaturas demasiado provocadoras como para que podamos andar por ahí como somos. Allá los hombres necesitan tapar a las mujeres para poder controlarse.
Además, ¿quién dijo que la mujer árabe ortodoxa tiene libertad para elegir si es cubierta o no? En esas latitudes del mundo, las mujeres nacen y mueren en una atmósfera que dictamina que deben cubrirse por “decoro”, porque se supone que respetan y se adhieren a semejantes convicciones enfermizas. Seguro que sí hay mujeres que han salido a Occidente y aún así escogen cubrirse alguna parte del cuerpo como emblema de su procedencia, pero la verdad cruda es que allá las mujeres no escogen, no se inventaron esa regla. Les recuerdo que estamos hablando de la ortodoxia, de los lugares en que una mujer no puede siquiera hablar con un hombre que no sea de su familia porque quizá la inmolan. ¡Oh, el machismo que aún vive entre nosotros!

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Comentarios

Siempre leo esta columna pues

Siempre leo esta columna pues me parece su autora muy inteligente e ingeniosa ademas de que escribe bien pero, debo confesar que la nota de hoy me parece muy enredada y confusa

¿Cual es el punto? ¿Dónde

¿Cual es el punto? ¿Dónde quieres llegar? ¿Estás en desacuerdo con la ortodoxia árabe o no estás de acuerdo con el machismo cartagenero? Me imagino que aun no he evolucionado y aun tengo un cerebro de perrito que me impide entender la columna. Pero de todas formas digo que yo estoy de acuerdo con el piropo aunque no con el aullido.

Excelente articulo. Muy

Excelente articulo. Muy claro y directo. Los hombres tenemos que reconocer que a veces actuamos como animales con las mujeres y con nuestra actitud la intimidamos; resaltar la feminidad y la belleza de la mujer no tiene que manifestarse en vulgaridades donde solo se pretenda hacer reir al lado masculino. Creo que los hombres que utilizan este lenguaje tienen traumas y son de un aspecto fisico nada agradable. Ademas, quien con logica y sentido comun esta de acuerdo con el trato que le dan los Ortodoxos a las mujeres?

Me uno a tu desacuerdo frente

Me uno a tu desacuerdo frente al machismo, los "piropos" y expresiones ofensivas sólo muestran una manera de dominación de los hombres frente a las mujeres, a ellos no les interesa hacernos sentir alagadas sino manifestar que ellos son los que mandan, cada vez que los hombres dicen esas cosas grotescas y nos intimidan se sienten más poderosos, mas machos. Lastimosamente, los piropos callejeros son una estrategia mas desde el lenguaje para legitimar la dominación masculina.

El piropo sale en forma

El piropo sale en forma espontanea, hoy inclusive movistar lo comercializa . No es la culifalda, es el contexto, la mujer cayo en la trampa, se devaluo, se desnaturalizo, no hay espacio en cualquier medio en que no aparezca una mujer desnuda, todo se suma, han generado una conducta lasciva en el varon; para vender o promocionar cualquier vaina hay una mujer desnuda, entonces, de que se quejan?. Repito, es una respuesta conductual al estimulo continuo; mas Estrogenos mas Testosterona, lo demas es maricada.-

Aclaro no estoy de acuerdo

Aclaro no estoy de acuerdo con la groseria, con el irrespeto, con el maltrato, ojo, no estoy de acuerdo, pero, la mujer debe evaluar donde esta parada, a que quiere jugar; y, aunque no lo crean provocan en los hombres esta respuesta. Recuerden la Testosterona es agresiva.
Hasta mujeres casadas quiere andar con ropas insinuantes en la calle, creo que el mensaje de italia es ese; se ha vvuelto cachonas y lo dan por un sueter, creanlo.

Estoy de acuerdo que la mujer

Estoy de acuerdo que la mujer debe vestir como se sienta bien y de acuerdo al sitio donde va a estar en cada momento, el trabajo, paseo matinal o dominical, en el barrio, en la iglesia, fiesta elegante, deportiva, etc. Hay algunas que les gusta coquetear mas de lo normal en ciertas situaciones por que quieren llamar la atención. En todos los casos nosotros admiramos a la belleza fememnina y la alagamos con piropos, y si son de buen gusto mejor todavía.

Muchas veces interpretamos

Muchas veces interpretamos mal el modo de vestir, sonreir, caminar y actuar de una mujer con nosotros; creemos que estan pidiendonos que les soltemos los perros y resulta que solamente quieren ser amables y naturalmente con su coqueteo, les soltamos los perros y nos damos un tropezón que aveces es tan duro que no dan ganas de volverle a decir nada bonito por verguenza o temor a dañarle el humor. De todas formas por muy lanzada que sea una mujer en su vestir y andar, el piropo debe ser con respeto y delicado.