Indicadores económicos
2017-04-24

Dólar (TRM)
$2.868,89
Dólar, Venta
$2.835,00
Dólar, Compra
$2.570,00
Café (Libra)
US$1,52
Euro
$3.069,13
UVR, Ayer
$248,80
UVR, Hoy
$248,84
Petróleo
US$49,62

Pico y placa
2017-04-24

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

5 - 6
Taxis
3 - 4
Motos
1 - 3 - 5 - 7 - 9

La conquista de Oriente

En nuestro país hemos mirado hipnotizados hacia oriente. López Michelsen hablaba de convertirnos en el Japón de Suramérica, y miren cómo estamos.

Cuando iniciamos las relaciones con China el Gobierno de entonces recurrió al más importante empresario como embajador. Éramos optimistas para conquistar ese inmenso mercado. Dábamos por descontado que tendríamos a los 1.200 millones de chinos tomando café suave y cerveza Águila. No pudo seducirlos. No solo no vendió productos colombianos sino que terminó enhuesado con una exótica embarcación, que fue una especie de reconocimiento de su frustración en esa tarea patriótica de gran aliento. Se impuso la marrullería impasible de la China milenaria sobre la técnica occidental y la habilidad portentosa de un colombiano ilustre.

No obstante el embajador, hombre culto,  en su periplo se deleitó con las obras de arte de la dinastía Ming, así como en reflexiones sobre Lao-Tse, Buda y Confucio.

Ahora nuestro Presidente quiere atraer inversiones de Oriente. El clima es mucho más  propicio. La presencia China en los mercados globales es una realidad incontrastable. El interés de la segunda potencia del globo en nuestro petróleo y minería es evidente. Sus recursos ascienden a altas cifras. Recibir inversiones y novedosa tecnología ha sido primordial interés. Creemos que Santos alcanzará resultados positivos para el país dadas las nuevas circunstancias.

La luz y la sabiduría vienen del oriente, pero también la pólvora y el Chou-Mein. El Asia también es la patria de la paciencia. El lujo, los dioses y la ecuanimidad son orientales. Por eso se ha llegado a abusar de la palabra orientación para establecer rutas y caminos, para ver si estamos ubicados con inteligencia.

Que inmensa acogida tienen esas tesis que aseguran milagrosa solución y sistemas infalibles para afirmar el carácter, reforzar el espíritu y apartar pensamientos inquietantes. El Taoísmo es también el camino de rechazar el pensamiento, porque es lucubración, “superficialidad desdeñable”, “argumentos que al fin solo sirven para combatir argumentos”.

Dicen bien que los conocimientos son viciosos, ya que mientras más se sabe, más se ignora. Tampoco sería sabiduría, porque nada está tan lejos de un sabio que un dialéctico, cuando intenta construir una sociedad como si fuese una geometría, olvidándose de que nada es más distinto a un hombre que una línea.

El Tao de las cosas se unifica con el Tao de la vida y se aproxima a lo que Spinoza llamaba “sustancia” y Hegel denominó “el absoluto”. Todo eso revuelto con una mística por el trabajo, cuando sabemos por un merengue y por la Biblia, que a este lo hizo Dios como castigo.

Esta sabiduría embalsamada y peligrosa hace metástasis en ese género de deshumanizados que se dicen evangelistas del control, el trabajo y el carácter.

En nuestro Caribe alegre y festivo pensamos con el deseo y contamos con la ayuda de los otros. Igualmente desconfiamos de aquellos que hablan de sistemas infalibles para aumentar logros a base de sufrimientos. Peor aún, consideramos altamente sospechosos a quienes propongan reducir los deseos. Parecerse a Dios es un loable propósito, pero no deja de ser una empresa fatigosa y ridícula intentar sustituirlo.

*Abogado, exgobernador de Bolívar y exparlamentario.

augustobeltran@yahoo.com

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

TEMAS

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese