Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-05

Dólar (TRM)
$3.061,04
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.800,00
Café (Libra)
US$1,60
Euro
$3.257,55
UVR, Ayer
$242,37
UVR, Hoy
$242,37
Petróleo
US$51,68

Estado del tiempo
2016-12-05

marea

Marea min.: -12 cms.

Hora: 15:05

Marea max.: 18 cms.

Hora: 23:25

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 06 a 15 kms/h

Temp. superficial del mar: 26 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.4 a 0.6 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 25 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2016-12-05

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m- Sábados de 7 a.m a 3 p.m

3 - 4
Taxis
1 - 2
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

Marcha hacia las urnas

Hace poco más de un mes, Cartagena fue testigo del vandalismo por parte de jóvenes agitados que desbordaban sus ansias de destrucción usando como blanco la piel de transeúntes indefensos.

Sus armas eran pistolas que disparaban bolas de goma llenas de pintura, que revelaban su ánimo de llevarse el mundo por delante, sin mayores arrepentimientos, como si lastimar a un ser humano fuese parte de un juego.

Los hechos se convirtieron en un símbolo que activó alarmas para que los ciudadanos se formularan la pregunta sobre qué ciudad tenemos y qué ciudad queremos. La discusión sobre el racismo, que existe y se vio, trascendió a la discusión sobre una violencia que puede ser ejercida sobre cualquiera que camine por las calles.

Ser negro, ser gay, ser lesbiana, ser mujer, ser discapacitado, ser gamín, ser reciclador, ser trans, ser pobre, ser loco, ser indígena, es un factor de riesgo en espacios que se suponen son de todos. Pero ser cualquier otro ciudadano también. Es la ciudad contra la ciudad. Los ciudadanos contra los ciudadanos.

Mientras se valorizan los metros cuadrados, corremos el peligro de que se desvalorice el “valor” de los humanos en lógicas hipócritas, en una ciudad que se reinventa con unas estéticas y dinámicas de exclusión. 

El pasado 23 de marzo, la gente marchó.  Caminaron por la Avenida Venezuela, algunos con capuchas similares a las del Ku Klux Klan –la conocida organización de extrema derecha del siglo XIX- y gritaban “Hoy también hay de esos: El Procurador, los violentos, la Iglesia”.  

Cuando la marcha se aproximó al monumento de Pedro de Heredia, un joven se subió en la estatua y le puso una de las capuchas al legendario conquistador. Don Pedro de Heredia, un miércoles por la tarde, vestido de Ku Klux Klan en medio de una ciudad que lo acusaba de la una herencia maldita de discriminación.

Cartagena demuestra que puede despertarse de su letargo, decidida a resignificar su historia. La desesperanza que sembraron siglos de gobernantes pésimos inoculó al pueblo de desazón y pesimismo, de una sensación de que nada se puede hacer por construirnos diferentes.

Se empieza a sentir una atmósfera pre electoral. Los candidatos futuros alistan sus discursos de posesión sin saberse elegidos, pero el pueblo es el que decide. El pueblo es el que determina quién será su próximo gobernante. 

No crean en falsos profetas, no crean en discursos amañados, no crean en quien les ofrece un puesto –es un clientelista- no crean en los oportunistas, en los ladrones de oficio, en los maleantes ocultos detrás de causas nobles, en los ilusionistas, en los populares bandidos, en los mismos de siempre, y en los villanos que regalan tejas para el invierno. 

La marcha más importante que puede hacer la ciudad es hacia las urnas, pero con un voto consciente. Es allí en donde realmente podremos ponerle la capucha al opresor, es allí donde podemos reclamar la igualdad social. Es allí donde podremos acabar el silencio, la discriminación y la violencia.

*Psicóloga

palabrasdesexualidad@gmail.com

 

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

Publicidad
Publicidad
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

LA ciudad merece un buen

LA ciudad merece un buen alcalde o alcaldesa. Peor, hoy NINGUNO de los candidatos y candidatas, auguran un buen futuro para la urbe. Se requiere quesurjan otros candidatos o candidatas, que aparezcan y corran el riesgo de ser aspirantes a la alcaldía.

Buena columna Claudia. Cre

Buena columna Claudia. Cre que tienes razón en muchas cosas, Lanzate a la Alcaldia, votaré por ti. A ver si lo que dices, lo puedes poner en práctica.