Indicadores económicos
2017-06-28

Dólar (TRM)
$3.025,28
Dólar, Venta
$2.905,00
Dólar, Compra
$2.715,00
Café (Libra)
US$1,44
Euro
$3.411,91
UVR, Ayer
$251,08
UVR, Hoy
$251,16
Petróleo
US$44,24

Estado del tiempo
2017-06-28

marea

Marea min.: -17 cms.

Hora: 10:15

Marea max.: 16 cms.

Hora: 02:44

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 5 a 19 kms/h

Temp. superficial del mar: 27 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.8 a 1.8 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 32 ºC

Pico y placa
2017-06-28

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

1 - 2
Taxis
3 - 4
Motos
1 - 3 - 5 - 7 - 9

Reinas

El hábito de disimular o enmascarar realidades terribles a través del entretenimiento masivo es una tradición humana antigua.

El reinado nacional de belleza entra en esa categoría, sobre todo durante este último certamen cuando, de manera simultánea, millares de familias soportaron –aún hoy lo hacen- los estragos de lluvias sin misericordia. La indignación se propagó rápidamente por las redes sociales, frente a una emergencia nacional de este calibre, porque las sumas de dinero cuantiosas que mueve el reinado se hayan canalizado en ese propósito.
Pero que la miseria humana se destiña bajo lentejuelas efímeras no es nada nuevo. Es típico, universal y ultra colombiano. Sin embargo, otros podrían argumentar que, en épocas duras, se vale el jolgorio para intentar animar el alma a través de algo alegre. Más allá del cinismo y la indiferencia, esto es cierto, la miseria y lo light conviven y convivirán siempre. Ahora, ¿por qué debe hacerse recurriendo al gusto más burdo y pobre?
Si se le otorga la dimensión de importancia que se le da al reinado de belleza, es porque –apelando a lo más positivo- se trata de una celebración de la mujer colombiana y es un artificio para aligerar las penas que, todo el año, año tras año, nos apresan. Supuestamente.
El reinado desvela varias verdades además de lanzarnos en la cara, como siempre, que no importa cuánta miseria nos rodee, siempre habrá dinero para el despropósito de la banalidad mientras millones de personas se desmoronan en al agua. Nos habla sobre el mal gusto de la moda colombiana; sobre la estética del narcotráfico que crece como enredaderas; y da cuenta de que las mujeres necesitan aprobaciones externas para sentirse bellas o deseables.
También habla sobre la inmovilidad en el diseño colombiano. Las grandes tendencias de la velada de coronación fueron las transparencias baratas, siluetas demodé, carentes de imaginación o refinamiento, brillos espeluznantes. El intento por “modernizar” el vestuario a través de vestidos ultra cortos, ultra ajustados y ultra transparentes, resultó un esfuerzo burdo, forzado.
Hubo dos joyas: el escabroso vestido rojo con detalles -de ¿fuego?- en el pecho, y uno acartonado, rosado, con aire a pastillaje de pudín de quinceañera sin gusto. Y es que ese dramatismo sobreactuado, demasiado brillante, incluso tiene visos del performance travesti: una exageración a toda marcha de la feminidad, condensada en un vestuario rimbombante. En su contexto, es magnífico, pero en un reinado de mujeres, es una superposición, una masculinización gay de la figura femenina.
Esto es común en nuestro país. La reverencia a diseñadores que se han convertido en una institución inamovible, que no evolucionan. Tal vez es que, en su debido momento –hace más de 20 años- causaron sensación, y aún hoy se sigue reverenciando su estética; una que muchas veces no sólo está estancada, fuera de tono con el contexto cultural y estético de nuestro mundo global, sino que es sencillamente fea y desbocadamente anacrónica.
Creo que en el fondo, los colombianos le tememos a la elegancia, estamos prestos a idolatrar lo que es -de sobra- periódico de ayer y hacemos del mal gusto una de las banderas de la estética. Porque la cereza en el pastel fueron, como siempre, las presentadoras de RCN.

*Historiadora, periodista, escritora

rosalesaltamar@gmail.com

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

TEMAS

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

Muy buena la nota . Aca en

Muy buena la nota . Aca en Colombia le han dado mucha importancia a este certamen que , como lo dice la señora Rosales , es un evento pletorico de ridiculeces y de canutillos y lentejuelas pasadas de moda .

Kaliman, señorita Rosales. Es

Kaliman, señorita Rosales. Es muy joven para colgarle este aburrido apelativo a esta talentosa escritora que vamos a tener por mucho tiempo.

Kaliman, señorita Rosales. Es

Kaliman, señorita Rosales. Es muy joven para colgarle este aburrido apelativo a esta talentosa escritora que vamos a tener por mucho tiempo.

Excelente nota, despuès

Excelente nota, despuès delexabrupto del Palacio de Justicia y la tragedia de Armero, se diò el reinado de ese años Vergûenza debìo darnos, te puedes imaginar ahora con sòlo inundaciones, que todos los años suceden; lo vieron como algo natural y para lo que les importa a ellos el destino de los otros. Pero al final de la partida el Rey y el Peon regresan a la misma caja(refràn Italiano sobre el ajedrez).

De acuerdo. Excelente artí[--

De acuerdo. Excelente artículo. El pensar y el sentir de las personas aterrizadas a quienes ya no descresta un certamen cansón y repetitivo que sólo aporta ganancias a los que ya sabemos.Con el vitrinazo de una proyección social para "los menos favorecidos",se ha congelado en lo mismo: frases de cajón, entrevistas insulsas, afectación, acartonamiento, imperio de gays, arrogancia y prepotencia de la gente RCN TV y Radio. Lo mismo de todos los años. La decadencia del evento es más que evidente.

Hay algo en lo que el reinado

Hay algo en lo que el reinado de belleza se supera cada año, cada vez proporciona motivos mas grandes de verguenza. No solo la tradicional estupidez del evento en si y los galones de babas de las "noticias del entretenimiento", cada vez hayalgo mejor. Por equivocación haciendo zapping con el contro remoto me tope con "la velada" y lo primero que vi fue a unos nativos hawaianos que entraban a escena con un grand jette yque resulto ser un homenje al bicentenario, la pregunta es: de donde?

La banalidad de estos

La banalidad de estos "unrealities" mas les sirve a los costureros, mal llamados diséñadores, que parecen haberse quedado sin los recursos de imaginación que demanda la aguja y el hilo. La gay-masculinación como subraya Vanessa lo dice todo, cuando no se puede precisar, si en las niñas lo que muestran es real o reconstruido. Basta con apreciar a la elegida para concluir que cualquier cereza de RCN hubiera sido mejor opción en esta feria de mal gusto llamada Miss Colombia.