Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-05

Dólar (TRM)
$3.049,47
Dólar, Venta
$2.897,00
Dólar, Compra
$2.800,00
Café (Libra)
US$1,60
Euro
$3.263,54
UVR, Ayer
$242,37
UVR, Hoy
$242,35
Petróleo
US$51,79

Estado del tiempo
2016-12-05

marea

Marea min.: -12 cms.

Hora: 15:05

Marea max.: 18 cms.

Hora: 23:25

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 06 a 15 kms/h

Temp. superficial del mar: 26 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.4 a 0.6 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 25 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2016-12-05

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m- Sábados de 7 a.m a 3 p.m

3 - 4
Taxis
1 - 2
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

Responsabilidad política

La responsabilidad política, uno de esos temas que no pierde vigencia en la discusión pública, sigue siendo (al menos en nuestro país) particularmente deficitaria y a veces algo etérea.

Hablar de responsabilidad nos obliga a considerar por lo menos, dos acepciones de la palabra. Desde el punto de vista jurídico, referirse a “responsabilidad” implica que existe alguien a quien podamos exigirle que responda por determinada actuación. Pero también el significado de responsabilidad es aplicable a la rectitud al proceder, de tal manera que hablamos de personas o funcionarios responsables cuando actúan como debe actuarse. En el primer sentido podemos imponer o exigir la responsabilidad, en el otro, sencillamente la asumimos.
La responsabilidad política a su vez, tiene dos caras: una cara intersubjetiva, que es la obligación del representante frente a sus electores o nominadores por sus actos como tal; y otra cara funcional, en cuanto se supone que quien acepta postularse para un cargo está en condiciones de ofrecer un nivel de prestación adecuado en eficiencia y capacidad; es decir, una conducta "responsable”. El concepto de responsabilidad incluye desde el Estado como ente jurídico, hasta a sus funcionarios, quienes al asumir sus cargos asumen también una responsabilidad política proporcional a la importancia de su cargo.
La responsabilidad jurídica es, tal vez por lo apremiante de sus implicaciones, la que en la mayoría de los casos los funcionarios públicos cuidan y defienden en el ejercicio de sus funciones, olvidando que la responsabilidad política es la manera de rendir cuentas a instancias superiores y a la sociedad en general, para demostrar que su desempeño ha sido ajustado a la ley. Asumir responsabilidad política implica el deber moral de renuncia en caso de errores, sumado a posibles consecuencias en una futura carrera política.
La ausencia de mecanismos que garanticen un ejercicio adecuado de control político nos da la sensación de falta de interés en masificar esta importante herramienta y esperar que sean solo las instancias judiciales donde, ante probables faltas, se decida castigar o exonerar a estos funcionarios, quienes pueden incurrir en faltas no necesariamente ilegales, como falta de capacidad o gestión, pero que igualmente arriesgan el patrimonio público.
En Colombia nos la pasamos hablando y escribiendo de responsabilidad política, pero la realidad nos muestra que no la conocemos, o tal vez deliberadamente la ignoramos. Nada diferente a esto explica que funcionarios y líderes cometan “errores” comprobados, que en la mayoría de los casos van más allá de esta cándida denominación y tiempo después -a veces no tanto- sean premiados con cargos importantes o los veamos aspirando a cargos de elección popular, enviando al mismo tiempo un pésimo mensaje de impunidad a la sociedad local e internacional.
Sobra decir que hay casos en los que la responsabilidad política ha sido impuesta en acertadas decisiones de los organismos de control, pero también existen casos de inexplicable exoneración que nos llevan a pensar que la responsabilidad política es inversamente proporcional al respaldo político.

*Médico y Politólogo

wilmarpolo@hotmail.com

*Rotaremos este espacio entre distintos columnistas para dar cabida a una mayor variedad de opiniones.

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

Publicidad
Publicidad
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

Los invito a leer este

Los invito a leer este articulo interesante realacionado con la forma como nuestros Gobernantes manejaran el Plan Nacional de Desarrollo.http://bit.ly/descentralizacion-regional

mientras no haya una

mientras no haya una formación educativa donde prime el respeto por todo no vamos a cambiar, nos hemos acostumbrado hacer el conejo a todo y mientras tengamos esa mentalidad no puede haber esos buenos hombres, se dice que hecha la ley hecha la trampa. en la buena educación esta el secreto.un niño le enseñas buenas costumbres y seguro que no tiene que castigar al hombre.enseñas a no tirar la basura,no la tira.lo mismo el respeto por las normas de transito.la política se dice que es para vivos, con ese concepto erróneo nos los han hecho al punto que para muchos es sinónimo de trampa.cuando la política es sinónimo de buena gestión.