Indicadores económicos
2017-08-24

Dólar (TRM)
$2.986,88
Dólar, Venta
$2.875,00
Dólar, Compra
$2.740,00
Café (Libra)
US$1,48
Euro
$3.524,21
UVR, Ayer
$251,73
UVR, Hoy
$251,72
Petróleo
US$48,41

Estado del tiempo
2017-08-24

marea

Marea min.: -4 cms.

Hora: 07:45

Marea max.: 12 cms.

Hora: 14:49

Dirección viento: Suroeste

Intensidad viento: 8 a 23 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.5 a 1.0 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 27 ºC
Máx. 33 ºC

Pico y placa
2017-08-24

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

3 - 4
Taxis
1 - 2
Motos
1 - 3 - 5 - 7 - 9

Tentaciones perversas

No voy a escribir sobre los esfuerzos del “demonio” por dominar la mente y el cuerpo de los mortales para conducirlos al abominable pecado de lujuria. Quiero escribir sobre una tentación más prosaica y vulgar: la amenaza que cada cierto tiempo se cierne sobre el uso y destinación del patrimonio arquitectónico y cultural de Cartagena de Indias.

Hace unos años se habló de vender el Palacio de la Proclamación, donde tiene su sede la gobernación de Bolívar. El edificio desde donde se proclamó la independencia absoluta de Cartagena de Indias podría remodelarse y convertirse en otro hotel de lujo y el arruinadón departamento tendría recursos para levantar una nueva sede.

Llegué a Cartagena a finales del siglo pasado. Una de las polémicas de entonces mantenía alebrestados a los estudiantes de la Escuela de Bellas Artes (hoy institución universitaria) porque el gobernador de entonces tenía la intención de vender el antiguo convento de San Diego, hoy monumento nacional.

Por lo visto, empresarios hoteleros habrían manifestado su interés en comprar el edificio, remodelarlo y levantar allí, en la emblemática placita de San Diego, otro hotel de lujo. Obedeciendo a la incesante demanda de un turismo de calidad (Cartagena vende patrimonio), se seguían poniendo los ojos en edificaciones arquitectónicamente atractivas, con pedigree histórico.

La operación no se concretó pero han pasado diez años sin que se despejen los nubarrones de esa posibilidad. Lo mismo sucede con el Palacio de la Proclamación, a un costado de la Catedral y en una de las arterias que irrigan el corazón del centro amurallado, es decir, de la Cartagena histórica.

Hace unos meses se prendieron otras alarmas. Menos mal que, después de las protestas de ciudadanos e ilustres académicos, se desactivó la escandalosa propuesta de vender el Claustro de San Agustín, donde tiene su sede la Universidad de Cartagena. Se había puesto en consideración de las directivas la posibilidad de vender el emblemático edificio para destinarlo a otro complejo hotelero.

El nuevo gobernador de Bolívar está hablando de la posibilidad de trasladar la sede de la gobernación al municipio de Turbaco.  Lo dijo en El Universal de ayer: “haré la nueva sede de la gobernación.” Y tal vez tenga razón: la nueva capital de Bolívar podría jalonar el desarrollo de un nuevo enclave urbano y estimular economía, cultura y vida social.

Esta posibilidad deja indirectamente despejado el camino para que se vuelva a hablar de la venta de la sede actual. Los tiburones del negocio deben de estar dando vueltas y mostrando las aletas antes de meter los dientes bien afilados en una edificación que ha seguido teniendo la dulce tentación de algunos pecados.

Si la ciudad quiere preservar aquellos monumentos en el dominio de lo público, tiene que blindarlos con vigilancia ciudadana. Podría decirse sin razón que soy enemigo de la industria hotelera y que no hago más que poner palos en la rueda de la locomotora del turismo.

Sostengo una tesis muy sencilla: las ciudades de valor histórico y cultural como Cartagena de Indias permiten hacer grandes negocios pero no están exclusivamente destinadas a esos negocios. El uso comercial de estos monumentos será siempre selectivo y excluyente y alimentará la sensación de que Cartagena no está progresando para bienestar de sus ciudadanos sino para beneficio de sus empresarios.           



*Escritor



salypicante@gmail.com

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

TEMAS

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese