Cartagena de Indias, Colombia Cartagena de Indias - Colombia
Miércoles 08 Junio de 2016
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Prueba de la propiedad inmobiliaria



Resumen del caso: 
La propiedad inmobiliaria se demuestra con el certificado de libertad y tradición expedido por la correspondiente oficina de registro de instrumentos públicos, luego de la inscripción de la correspondiente escritura pública protocolizada en la correspondiente notaría que sirve de título (compraventa, permuta, donación, etc.). En el caso propuesto, la consultante solo tiene una promesa de compraventa celebrada con su padre hace dos años relacionada con el inmueble de propiedad de este, pero que desde hace 10 años posee su hermano, lo que hace deducir que no existe el perfeccionamiento del contrato de compraventa mediante la suscripción de las escrituras públicas, y por ende, mucho menos la inscripción de estas en la oficina de registro de instrumentos públicos. Por ello, no se puede afirmar que la interesada es aun propietaria, por no cumplir con los requisitos legales para ello. Sin embargo, lo único cierto es que el hermano de la consultante, que vive hace 10 años en el inmueble de propiedad del padre, asume, si tiene animo de señor y dueño, la calidad de poseedor del mismo, situación que de mantenerse por un mayor tiempo, puede dar lugar a legitimarlo como propietario por el fenómeno de la prescripción adquisitiva de dominio. La única solución que se vislumbra, si la interesada desea demostrar un mejor derecho sobre el inmueble, es formalizar lo antes posible la escritura pública de compraventa, con base en la promesa ya suscrita, para luego inscribirla en el correspondiente registro de instrumentos público de manera que se pueda demostrar jurídicamente la propiedad con el fin de presentar un proceso civil reivindicatorio tendiente a que se le otorgue la posesión que hoy en día tiene un tercero, sin que se pueda garantizar que en efecto, este proceso tenga feliz término. Ahora bien, todo lo anterior se entiende asumiendo que la consultante en realidad celebró una promesa de venta con su padre con el ánimo verdadero de comprar el inmueble (habiendo pagado en efecto el precio correspondiente), pues resultaría reprochable que este negocio se hubiera hecho con la sola intención de burlar los derechos de los demás hermanos sobre una eventual y futura herencia sobre el inmueble objeto de la consulta para favorecer a uno de ellos, lo cual sería, obviamente, un acto antijurídico y de mala fe con relación a los demás. Atentamente, ESMERALDA CURI Asesora Jurídica Consultorio Jurídico Universidad de San Buenaventura - Cartagena
Respuesta a la consulta: 

La propiedad inmobiliaria se demuestra con el certificado de libertad y tradición expedido por la correspondiente oficina de registro de instrumentos públicos, luego de la inscripción de la correspondiente escritura pública protocolizada en la correspondiente notaría que sirve de título (compraventa, permuta, donación, etc.).

En el caso propuesto, la consultante solo tiene una promesa de compraventa celebrada con su padre hace dos años relacionada con el inmueble de propiedad de este, pero que desde hace 10 años posee su hermano, lo que hace deducir que no existe el perfeccionamiento del contrato de compraventa mediante la suscripción de las escrituras públicas, y por ende, mucho menos la inscripción de estas en la oficina de registro de instrumentos públicos. Por ello, no se puede afirmar que la interesada es aun propietaria, por no cumplir con los requisitos legales para ello.

Sin embargo, lo único cierto es que el hermano de la consultante, que vive hace 10 años en el inmueble de propiedad del padre, asume, si tiene animo de señor y dueño, la calidad de poseedor del mismo, situación que de mantenerse por un mayor tiempo, puede dar lugar a legitimarlo como propietario por el fenómeno de la prescripción adquisitiva de dominio.

La única solución que se vislumbra, si la interesada desea demostrar un mejor derecho sobre el inmueble, es formalizar lo antes posible la escritura pública de compraventa, con base en la promesa ya suscrita, para luego inscribirla en el correspondiente registro de instrumentos público de manera que se pueda demostrar jurídicamente la propiedad con el fin de presentar un proceso civil reivindicatorio tendiente a que se le otorgue la posesión que hoy en día tiene un tercero, sin que se pueda garantizar que en efecto, este proceso tenga feliz término.

Ahora bien, todo lo anterior se entiende asumiendo que la consultante en realidad celebró una promesa de venta con su padre con el ánimo verdadero de comprar el inmueble (habiendo pagado en efecto el precio correspondiente), pues resultaría reprochable que este negocio se hubiera hecho con la sola intención de burlar los derechos de los demás hermanos sobre una eventual y futura herencia sobre el inmueble objeto de la consulta para favorecer a uno de ellos, lo cual sería, obviamente, un acto antijurídico y de mala fe con relación a los demás.

Atentamente,

ESMERALDA CURI
Asesora Jurídica Consultorio Jurídico Universidad de San Buenaventura - Cartagena

Respondida: 
Si

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