Cartagena de Indias, Colombia Cartagena de Indias - Colombia
Miércoles 08 Junio de 2016
Ediciones anteriores


Síganos en: Twitter twitter Facebook Facebook

Derecho a la igualdad y protección especial de trabajadores sindicalizados



Ciudad de residencia: 
CHIA CUNDINAMARCA COLOMBIA
Resumen del caso: 
Respetado señor Vargas Prieto. Manifiesta usted en su consulta: “Hace un año logramos implementar un sindicato en una multinacional brasilera de acero, como una supuesta estrategia económica nos quitaron las rutas que nos traían de la casa a la empresa y de la empresa a la casa. No tenemos convención sindical, porque ya existe una entre el mismo sindicato y otra subdirectiva que queda en Boyacá, por lo que el Ministerio se negó a convocar Tribunal de Arbitramento pues solo puede existir una sola convención entre un mismo sindicato y una misma empresa, situación que nos mantiene sin solución alguna. Al haberme quitado la ruta me veo desmejorado en mi situación económica, puesto que como no tengo derecho al auxilio de transporte, se ve afectado mi ingreso. Envié un derecho de petición explicando esta situación, fundamentado en el fuero sindical y en que otros compañeros de mí mismo horario, pero de otra zona si tienen ruta y me informan que es un tema de mera liberalidad de la empresa y que se me niega la petición de readjudicación de ruta, puesto que no existe desmejora alguna”;
Respuesta a la consulta: 

En atención a lo expuesto le manifestamos:

El derecho a la igualdad en los contratos, tratos y condiciones en el empleo es un derecho contemplado en convenios internacionales suscritos por Colombia ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es Constitucional (artículo 13) y en el artículo 10 del Código Sustantivo del Trabajo, es del siguiente tenor:

“Todos los trabajadores son iguales ante la ley, tienen las mismas protección y garantías, y, en consecuencia, queda abolida toda distinción jurídica entre los trabajadores por razón del carácter intelectual o material de la labor, su forma o retribución, salvo las excepciones establecidas por la Ley”; asunto tratado por la Corte Constitucional Colombiana en sentencia SU-510 del 9 de Noviembre de 1995, Magistrado Ponente, Doctor FABIO MORN DIAZ.

EL artículo 13 de la Constitución al consagrar la igualdad, comienza por la declaración de que “todas las personas nacen libres e iguales ante la ley. Pero para que la igualdad no se reduzca a un enunciado teórico, sin efectos en la práctica, la norma continua diciendo que •recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades...". Y concluye el inciso primero con la prohibición de toda discriminación por razones de sexo, religión, opinión política o filosófica”.

En conclusión, la Constitución no autoriza el que las condiciones o las circunstancias particulares del empleador se conviertan en factores de tratos desiguales, en perjuicio de los trabajadores.

Según al artículo 25 de la Constitución, el trabajo es un derecho y una obligación social y goza, en todas sus modalidades de la especial protección del Estado. Además, toda persona tiene derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas.
Del texto trascrito deben destacarse dos aspectos: el primero, la especial protección que el estado debe otorgar al trabajador: ¿Protección para qué? Para que en relación con él se garanticen os principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución. Principios entre los cuales cabe destacar el de la igualdad. Derechos como el que tiene toda persona a un trabajo en condiciones dignas y justas. Y deberes, como el de la solidaridad social, en virtud del cual todos estamos obligados a promover el bienestar general, que en alguna forma contribuye al bienestar de cada uno.

El segundo aspecto es el derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas. A este respecto, son pertinentes estos comentarios:

El calificativo de dignas que se da a las condiciones del trabajo, hay que entenderlo como derivado de la dignidad propia del ser humano. Y si éste, en el plano jurídico, es igual a todos sus semejantes, no tiene sentido el que en abstracto las condiciones del trabajo, en particular su retribución, sean diferentes. Ello implicaría el que la dignidad misma fuera mensurable, al punto de afirmar que unas personas tienen más dignidad que otras. Pretensión inaceptable a la luz de las leyes que nos rigen

De donde podemos afirmar, para su caso en particular que la empresa al suprimirle a usted y un grupo de sus compañeros el transporte propio para ir y regresar del trabajo a sus viviendas, les está dando un trato desigual y discriminatorio sin ningún fundamento legal, ni reglamentario, toda vez que el subsidio de transporte hace parte del salario y al tenerlo que sufragar de sus propios pecunios, siendo que los otros trabajadores no, les están menguando sus ingresos y violentando el artículo 53 de la Constitución Colombiana que prohíbe expresamente el menoscabo de los derechos y garantías laborales. Todo ello en su calidad de trabajador de la acería en igualdad de condiciones con todos los demás vinculados a la misma; cosa diferente y por lo tanto más grave para la misma que ese trato desigual es como consecuencia de su actividad sindical, tal como le precisamos a continuación.

Los miembros de las Juntas Directivas de los sindicatos y las Comisiones de reclamos de los mismos gozan de protección especial para el ejercicio de sus actividades de líderes de sus propios compañeros ante los empleadores y las autoridades del trabajo, toda vez que la protección Constitucional, tuvo su desarrollo en el Código Sustantivo del Trabajo, como sigue:

“Artículo 405 del C.S.T.: Se denomina "fuero sindical" la garantía de que gozan algunos trabajadores de no ser despedidos, ni desmejorados en sus condiciones de trabajo, ni trasladados a otros establecimientos de la misma empresa o a un municipio distinto, sin justa causa, previamente calificada por el juez del trabajo.
Es decir, no puede ser trasladado, despedido ni desmejorado en sus condiciones laborales, como en su caso, mediante la supresión de un beneficio que tenía desde antes de ocupar un cargo directivo en el sindicato, igual para los demás trabajadores de la empresa y por ende constituye una censura practica y real a su desempeño como trabajador aforado para el desempeño de sus actividades en el sindicato a que tiene derecho constitucional y legal y el deber por haber sido elegido por sus compañeros para ocupar tal dignidad; ante lo cual ha dicho la Corte Constitucional:

“El fuero sindical, institución consagrada en el artículo 39 de la Constitución Política, “es una consecuencia de la protección especial que el estado otorga a los sindicatos para que puedan cumplir libremente la función que a dichos organismos compete, cual es la defensa de los intereses de sus afiliados. Con dicho fuero, la carta y la ley, procuran el desarrollo normal de las actividades sindicales, vale decidir, que no sea ilusorio el derecho de asociación que el artículo 39 superior garantiza; por lo que esta garantía mira a los trabajadores y especialmente a los directivos sindicales, para que estos puedan ejercer libremente sus funciones, sin estar sujetos a las represalias de los empleadores. En consecuencia, la garantía foral busca impedir que, mediante el despido, el traslado o el desmejoramiento de las condiciones de trabajo, se perturbe indebidamente la acción que el legislador le asigna a los sindicatos” (Sentencia T-326 de 1999. Magistrado Ponente: FABIO MORON DIAZ).

Y en otro pronunciamiento, refiere la misma Corporación: “Atendiendo esa finalidad, el artículo 405 del C.S.T. define el fuero sindical como una garantía que gozan los trabajadores aforados de no ser despedidos, ni desmejorados en sus condiciones de trabajo, ni trasladados, sin justa causa previamente calificada por el juez del trabajo.

En armonía con el anterior precepto, el artículo 408 del mismo Código consagra el deber del juez de negar el permiso que hubiere solicitado el empleador para despedir a un trabajador aforado o para desmejorarlo, o para trasladarlo, si no se logra comprobar la existencia de una justa causa.

Como puede verse claramente, las normas acusadas consagran una garantía para el trabajador aforado en el sentido de que el ius variandi no pueda ser ejercido por el empleador sin la respectiva autorización judicial. Dicha protección, que tiene asidero constitucional y sobre la cual ha sido particularmente prolija la jurisprudencia de esta Corte, es diametralmente opuesta a la supuesta facultad que tiene el empleador y el propio juez para llevar a cabo el primero, y autorizar el segundo, una desmejora en las condiciones de los trabajadores que gozan de fuero sin que se califique la justa causa para ello, como equivocadamente deduce el demandante del texto de las normas acusadas” (Sentencia C-201 del 19 de Marzo de 2002).

En consecuencia la empresa multinacional de acero no puede modificar ninguna de las condiciones de trabajo suyas, ni de sus compañeros, por las actividades sindicales que desempeñan en su calidad de directivos del sindicato y protegidos por la institución del Fuero Sindical de consagración Constitucional y Legal, tal y como lo ha explicado la Corte Constitucional Colombiana y cuando su empleadora le suprime la ruta de transporte, asume una conducta de perturbación de su derecho a la asociación y negociación colectiva; lo desmejora en sus condiciones de trabajo dignas y justas; poniéndose mediante tales actos por fuera de la Ley y en consecuencia haciéndose acreedora si usted y su organización sindical lo deciden y promueven mediante querella ante el Ministerio del Trabajo a sanciones por pretermitir una disposición constitucional y legal, como las que el citamos arriba y a las cuales se refirió la Corte en las sentencias transcritas parcialmente.

Como quiera que ya el sindicato firmó una convención colectiva de trabajo con la
empresa, si dicha organización cuenta, por lo menos, con una tercera parte de la totalidad de los trabajadores del total de la empresa multinacional, sus cláusulas son aplicables a ustedes también y si no es así, tendrían dos opciones: Adherirse a sus beneficios en forma expresa y por escrito o estudiar con el otro sindicato, si es nacional o subdirectiva de uno de industria, sería susceptible también de aplicación extensiva a ustedes, para lo cual es aplicable el artículo 55 de la Ley 50 de 1990.
Y “siempre que haya controversia con relación a las mayorías y las minorías sindicales, ya sea esta entre las organizaciones sindicales o entre éstas y los empleadores es el Ministerio de la Protección Sindical (Hoy Mintrabajo) quien define la controversia, previa investigación del caso: “El Ministerio del Trabajo determinará en cada caso, de oficio o a solicitud de parte, a qué sindicato corresponde la representación de los trabajadores previa investigación que realice la división de asuntos colectivos” (Decreto reglamentario Nº 1373 de 1966).

Cualquier duda, aclaración o complementación al respecto puede acercarse al Consultorio Jurídico de una Universidad cercana a su residencia, o al nuestro por éste mismo medio o en nuestras instalaciones ubicadas en la Calle Estanco del Tabaco Nº 35-16, segundo piso, teléfono 6644802 Ext. 109, Cartagena D. T. y C.

Atentamente;

Luís Carlos Malo Alcalá
Estudiante X Semestre de Derecho
Consultorio jurídico y Centro de conciliación
Corporación Universitaria Rafael Núñez

Milton Buelvas Mendoza
Asesor Área Laboral y Seguridad Social

Respondida: 
Si

Archivo

June 2016
DomLunMarMiéJueVieSáb
2930311234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293012