Con pesada carga, Chile salta al ruedo ante Ecuador

AP
SANTIAGO
10 de Junio de 2015 11:24 am

Ese zapatazo de Mauricio Pinilla desde afuera del área que devolvió el travesaño sobre el final del partido contra Brasil en la Copa Mundial todavía retumba en los oídos del hincha chileno. La pelota no quiso entrar y Brasil terminó ganando por penales en los octavos de final. Desde entonces, en Chile no se habla de otra cosa: La Copa América será nuestra.

Finalmente. Por primera vez. El sueño se hará realidad y Chile será un campeón.

La selección chilena tendrá una pesada carga sobre sus espaldas cuando salga al ruedo el jueves ante Ecuador, en un partido inaugural de la Copa América que enfrentará a dos de los tres equipos que nunca conquistaron el torneo.

Chile jamás ganó una competencia importante y para todo el país esta Copa es una cuestión de honor. Los chilenos se han pasado todo un año cargando de obligaciones a su selección, convencidos de que cuentan con la mejor generación de su historia, encabezada por Claudio Bravo, Arturo Vidal y Alexis Sánchez, quienes brillan al máximo nivel del fútbol europeo --en Barcelona, Juventus y Arsenal ni más ni menos-- y deben regalarles una copa aprovechando que son locales.

Es inconcebible no ganarla, dicen los chilenos. Están dadas todas las condiciones.

La condición de local, sin embargo, no garantiza nada, como quedó demostrado en la Copa Mundial de Brasil, donde los dueños de casa sufrieron tal vez la peor humillación de su historia al perder 7-1 con Alemania en las semifinales. Dio la sensación de que sucumbieron ante la responsabilidad de ganar la copa frente a su propio público, ya que jamás lucieron como un equipo destinado a ser campeón y se vinieron abajo tras la lesión de su astro Neymar.

La Argentina de Lionel Messi, subcampeona mundial, no pasó de cuartos de final en la última Copa América, jugada en suelo argentino.

Chile ya jugó en casa en seis ocasiones y nunca se alzó con la Copa. Es el equipo que más partidos ha disputado, 167, sin haberse coronado campeón.

Desde que la Copa se realiza con el actual formato, a partir de 1993, solo dos dueños de casa conquistaron el trofeo, Uruguay (1993) y Colombia (2001). Seis conjuntos, incluida Argentina en el 2011, no pudieron ganarla haciendo de locales.

Chile tiene un grupo teóricamente fácil, con Ecuador, Bolivia y una selección B de México.

"Prácticamente son los mismos que jugaron en el Mundial de Brasil 2014. Esa es la ventaja que tienen, el funcionamiento. Saben todo lo que tienen que hacer y lo hacen de forma automática", comentó el técnico de Ecuador, Gustavo Quinteros, sobre su rival del jueves.

El debut ante Ecuador, no obstante, podría darles un dolor de cabeza si los chilenos no se cuidan. Ecuador, después de todo, jugará suelto ya que no se espera mucho de ellos y tiene jugadores altos que pueden complicarle la vida a una selección en la que la altura es su talón de Aquiles. Y tal vez la edad: Chile es el equipo con edad promedio más alta y el de más baja estatura.

Con sus 1,70 metros y 35 años de edad, David Pizarro simboliza un poco esos dos factores.

La ilusión chilena comenzó a madurar una tarde de junio de 2014, en la Copa Mundial de Brasil, cuando la Roja doblegó 2-0 a España, bicampeona europea y campeona mundial del 2010, superándola en todas las líneas. El técnico Jorge Sampaoli le inculcó una mentalidad ganadora y había logrado darle al conjunto una dinámica impresionante, que ahoga al rival y lo liquida a fuerza de un buen juego colectivo, despliegue físico, velocidad y disciplina táctica. Guerreros de la cancha como Vidal y Gary Medel se convirtieron en los referentes del equipo, lo mismo que Sánchez.

Los chilenos avanzaron a la segunda ronda junto con Holanda, dejando afuera a España, y pensaron que estaban para cosas grandes. En la fase de octavos de final arañaron la hazaña y casi eliminan al dueño de casa, Brasil, pero el tiro de Pinilla fue devuelto por el horizontal y la Roja tuvo que hacer las valijas.

Ese zapatazo de Pinilla quedó atravesado en las gargantas de los hinchas chilenos, que ven la Copa América como la oportunidad de que su selección ocupe finalmente un sitio privilegiado en el firmamento futbolístico.

Las esperanzas chilenas, sin embargo, podrían tropezar con varios obstáculos, incluidas tres selecciones que también vienen por todo: Brasil, decidida a hacer olvidar la humillante paliza 7-1 que sufrió ante Alemania en las semifinales de la última Copa Mundial; Argentina, con un Lionel Messi en gran momento y que querría saldar la deuda que tiene con su selección, con la que nunca ganó nada, y Colombia, sensación de Brasil 2014 y también candidata al título.