El partido lo mereció Argentina, justo ganador

ANDRÉS FRÍAS UTRIA
Cartagena
27 de Junio de 2015 12:13 am

Cartagena amaneció ayer muy diferente a muchos viernes. Como siempre había calorcito, día sin moto (qué felicidad), pero la gente estaba afanada.

Había cierto entusiasmo por lo que podría ser el reencuentro del buen fútbol de la selección ante la Argentina de Messi y compañía. “Vamos a enfrentar a un gran equipo como Argentina, pero estoy positivo. Colombia tiene con qué”, aseguraba Ever Vergara, apostado con vestimenta alusiva a la tricolor, frente a la pantalla de la tienda La Mercatodo en el barrio Los Calamares.

“Hoy (ayer) le ganamos a Messi. Nosotros tenemos equipo”, decía entre sonrisas fingidas Miguel Julio minutos antes de comenzar el juego.

A las seis de la tarde, ya se sabía que Falcao no estaría en la titular. La gente en los diferentes sitios de la ciudad, celebró esa decisión de Pékerman, porque el samario había perdido ese olfato goleador. Todo era felicidad en los estadios virtuales de las tiendas, estancos, centros comerciales y Cine Colombia.

Y en el recorrido me encontré con un cartagenero, que ama a la Selección, pero que quería que ganara Argentina. “Te imaginas, si gana Colombia nos matamos unos con otros. No tenemos cultura, no sabemos celebrar”.

Otro aficionado lo recriminó: “estás loco, hay que ganar como sea. Esos argentinos se las pican”.

Los aficionados se crispaban los dedos minutos antes del encuentro. Se escuchaban pitos, risas y aplausos, a sorbos de cervezas. Todo era felicidad. Esperemos que esa alegría se mantenga hasta el final del partido.

Rodó el balón
La angustia se apoderó de los aficionados. Argentina fue una tromba y David Ospina un gigante en los tres palos, lejos la figura, sin discusión.  “No nos han goleado por que Dios es Grande, está con Colombia. No han puesto un pase bueno. Tampoco hemos llegado al arco de Argentina”, recriminaba un hincha en Manga.

“Viste, que el problema no es Falcao. No generamos juego, no tenemos el balón y cómo nos hace falta ‘La Roca’ Sánchez”, explicaba Santiago Pérez, con un dejo de impotencia. Se escuchó un suspiro cuando el árbitro mexicano Roberto García pitó la culminación de los primeros 45 minutos.

En el segundo tiempo, entró Falcao. Pero Colombia siguió jugando mal. No hubo felicidad en la afición. Ospina siguió agigantado. Culminaron los 90 minutos y parecía que hubiéramos ganado. Todo quedó a la suerte de los penales. Colombia tuvo la papaya, pero fallaron Muriel, Murillo y Zúñiga y Tévez metió el quinto para que Argentina ganara 5-4 y celebrara su clasificación, merecida.

La tristeza fue total, no hubo fiesta ni caravana.