James Rodríguez, astro colombiano con cara de niño y talento de gigante

AFP
BOGOTÁ
8 de Junio de 2015 11:56 am

El tímido James Rodríguez, estrella de la selección de fútbol de Colombia que competirá en la Copa América Chile-2015, es un hombre de 23 años con cara de niño, pero con un talento de gigante con miras a convertirse en leyenda.

La meteórica carrera del jugador, que este año se ganó el corazón de los aficionados del Real Madrid y posee en su corta carrera una Bota de Oro como máximo goleador del Mundial Brasil-2014 (6 goles) y el Premio Puskas al mejor gol del 2014, no ha estado, sin embargo, exenta de dificultades, sacrificio y trabajo.

Hijo del exfutbolista profesional Wilson James Rodríguez, James debe su éxito al apoyo de su madre Pilar Rubio y su padrastro Juan Restrepo, quienes acompañaran siempre su pasión por el balón, convencidos de que sus aptitudes y fortaleza mental lo llevarían mucho más allá de la academia infantil de Ibagué, la ciudad de los Andes colombianos con la que ganó sus primeros torneos.

Sus inicios como profesional se dieron a los 14 años en el club Envigado -localidad vecina de la ciudad de Medellín-, donde logró un campeonato en la categoría B y luego pasó al Banfield de Argentina, donde llegó en 2008.

Allí, lejos de su familia, amigos y novia, James soportó la soledad y el cambio de cultura, además de una rígida formación, especialmente bajo la dirección del entrenador Julio César Falcioni, con quien logró el título del torneo argentino en 2009.

En Banfield, el muchacho colombiano demostró gran capacidad para cumplir funciones tácticas, tener un buen despliegue físico y ofrecer un esbozo de sus mejores dotes.

Poseedor de una zurda prodigiosa, James tiene una enorme facilidad para pasar el balón en largo y en corto, ejecutar tiros libres y, por supuesto, asociarse para generar juego, lo que garantiza una brújula en el mediocampo para su equipo.

De Argentina James saltó al Oporto de Portugal, donde ganó la Liga, la Copa y la Europa League de 2011, antes de fichar por el AS Mónaco de Francia y de ahí al equipo de sus sueños, el Real Madrid, donde se enfundó la camisa 10 con solo 23 años y por un monto de unos 80 millones de euros, uno de los traspasos más elevados en la historia del fútbol.

En su primera temporada con los 'merengues', James ya suma dos títulos importantes como la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes de la FIFA.

En Madrid, el volante cafetero ha tenido que lidiar con la presión de jugar en el club más prestigioso del mundo, pero también con el peso de convertirse en una especie de estrella del espectáculo que gana millones en publicidad y tiene seguidores, y especialmente seguidoras, en todo el mundo.

La fama, sin embargo, parece no haber cambiado la vida del jugador, que se presenta muy apegado a su familia, a su esposa Daniela Ospina -hermana del golero del Arsenal inglés y la selección colombiana David Ospina- y a su pequeña hija Salomé, sin generar escándalos, siempre discreto y correcto, pero sobre todo, de la mano de su mejor amigo, el balón.