La Copa América del "quizás" para Colombia

AP
SANTIAGO DE CHILE
26 de Junio de 2015 10:10 pm

Quizás James Rodríguez estaba fundido luego de una larga temporada con el Real Madrid. Tal vez la inactividad pasó factura a Camilo Zúñiga y Juan Guillermo Cuadrado. A lo mejor la apuesta por Radamel Falcao fue equivocada.

Quizás, tal vez, a lo mejor. El resumen de una Copa América de Colombia que arrancó llena de promesa y terminó en decepción.

Colombia bajó el telón a su participación en el campeonato continental el viernes al caer en una definición por penales ante Argentina, un oponente que dominó de principio a fin y desnudó las falencias que aquejaron al equipo de José Pékerman desde su debut en Chile: una preocupante falta de gol, desconexión entre el mediocampo y la delantera, y un James que no fue ni la sombra del cometa que deslumbró en el Mundial y luego con el Madrid.

Un solitario gol en cuatro partidos, y este obra del zaguero central Jeison Murillo, fue la cosecha colombiana en esta Copa América, donde nuevamente  quedó a deber con una afición que sueña con sumar apenas su segunda corona continental, después de aquella conquista como anfitrión en 2001.

Las expectativas eran más grandes que nunca después de la actuación en la Copa del Mundo del año pasado, en la que Colombia alcanzó por primera vez los cuartos de final con un juego alegre y goleadora. La eliminación ante el anfitrión Brasil no hizo nada para bajar el entusiasmo en un país que puso a Pékerman y James en un pedestal de esmeralda.

Colombia llegó a Chile como cuarta en el ranking de la FIFA, y recuperaba a su goleador histórico Falcao, quien se perdió el Mundial por una grave lesión de rodilla. El "Tigre" venía de una campaña en la que jugó poco y nada a préstamo con Manchester United, la primera señal de alerta para los cafeteros, aunque Pékerman hizo de oídos sordos antes los insistentes cuestionamientos sobre el nivel de su capitán.

El timonel se la jugó a ciegas con Falcao en la fase de grupos, a pesar que el ariete lucía fuera de forma y ritmo, lento para llegar a balones que en sus mejores días hubiesen terminado en gol, y con la mira desajustada en sus otrora letales remates de cabeza. En el duelo contra Argentina, Pékerman dejó en el banco a Falcao y alineó a Jackson Martínez, aunque el máximo goleador de la liga portuguesa las tres últimas temporadas no consiguió cambiar el libreto de un partido en el que toda Colombia se dedicó más a pegar que a buscar el arco rival.

Zúñiga y Cuadrado, dos figuras claves en Brasil con su proyección ofensiva y descaro en los regates, tampoco tuvieron mucha actividad la pasada temporada con sus clubes Napoli y Chelsea, respectivamente. De hecho, Zúñiga jugó solo unos pocos minutos con su equipo italiano por numerosas lesiones, mientras que Cuadrado se la pasó sentado en la banca desde que fue transferido por la Fiorentina al club inglés.

Ambos cumplieron más funciones de marca en el torneo, especialmente en los duelos contra Brasil, por la fase de grupos, y Argentina en cuartos, en los que Cuadrado fue un perro de caza dedicado a bajar a Neymar y Lionel Messi.

Lo mejor de Colombia fue de lejos su arquero David Ospina, que hizo hasta lo imposible para mantener de pie al plantel, especialmente en el duelo contra Argentina, en el que realizó varias atajadas de otro planeta.

El primer toque de atención en Chile llegó en el mismo debut, un revés 1-0 ante Venezuela, que por primera vez en su historia derrotó a los cafeteros en una Copa América. Colombia enderezó el rumbo con un triunfo 1-0 sobre Brasil en la segunda fecha del Grupo C, un partido en el que mejoró su rendimiento, aunque se dedicó más a defenderse.

Un empate sin goles con Perú dejó a la tropa de Pékerman penando para avanzar, y a merced de un resultado favorable en el partido entre Brasil y Venezuela, que finalmente consiguió con la victoria 2-1 de la Verdeamarela.

Pero hasta ahí llegó la suerte, y al final la eliminación quedó sentenciada desde el punto de penal, una vía que los futbolistas siempre han considerado una lotería.