Media docena de goles y a la final...

Carlos Caballero
CONCEPCIÓN, CHILE
1 de Julio de 2015 12:00 am

Todo estaba cantado para que Argentina, guiado por Lionel Messi, fuera a la final ante un Paraguay, que aún eliminando a Brasil, no era favorito para el cotejo anoche en el estadio Ester Roa de Concepción, en Chile.

Los guaraníes eso sí tenían la ventaja de conocer la cancha, pues en este mismo escenario le habían entregado el boleto de despedida al Brasil de Dunga en cuartos.

Los primeros 10 minutos fueron de trámite y sin llegadas claras en los pórticos. Hubo reserva y precaución de parte de ambos oncenos en el juego de la semifinal.

Esta vez, el equipo de Tata Martino quería ser más eficaz en lo ofensivo, algo en lo que falló en los cuartos ante Colombia. Para eso debía tener tranquilidad e hilvanar paso a paso las jugadas de gol.

Y así fue. Sin tanto apurarse, los gauchos celebraron el primero a los 14 minutos. Falta de costado, centro de Messi, parpadeo defensivo de Paraguay y remate de remate de izquierda de Rojo para el 1-0.

Cuatro minutos más tarde, Messi arrancó en velocidad, frenó, cedió para Pastore, pero este se lo perdió clarito. Pudo ser el segundo.

Sin embargo, a los 26, Argentina comenzó a ponerle la lápida a Paraguay. Lio se la vuelve a dar clara a Pastore y este en esta ocasión no falla y pone el segundo.

Desde el minuto 27, por lesión, Paraguay tuvo que excluir del juego a Derlis González y Roque Santa Cruz, dos de sus jugadores clave y esto no era un buen presagio para los guaraníes.

Y de ahí en adelante, Argentina fue amplio dominador del juego, tanto que se veía el tercer gol muy cerca, pero a los 42 apareció Lucas Barrios y aprovechó una mala salida defensiva para marcar con pierna izquierda un soberbio tanto para el 2-1, que le metería más emoción al juego. Así terminó el primer tiempo.

Las cosas se pondrían muy feas para Paraguay, que vio como Argentina armó un ataque rápido con Pastore, quien se la sirvió en bandeja a Angel Di María para que este con pierna izquierda ampliara las acciones a los 47 minutos, tan solo 120 segundos después de haber iniciado la segunda parte. Fue el 3-1.

A los 52, Argentina puso el 4-1, con jugada que lideró Messi, quien luego de un túnel que le hizo a un rival se la dio a Pastore, quien remata y pega en un defensa para que aparezca libre de marca Di María y la vuelva a meter.

A los 79, el Kun Agüero, de cabeza, metió el quinto de un partido que hace mucho rato ya estaba liquidado. Pero faltaba otro, tres minutos más tarde, tras jugada de Messi y definición de Higuaín para el 6-1.

Aún y cuando Argentina era el favorito en esta instancia se esperaba una semifinal más digna de parte de los paraguayos, que habían hecho una Copa interesante.

Messi y su corte, con goleada y juego fino, van a la final con sed de gloria para saborear así un título que ha sido esquivo desde 1993. Chile, que nunca ha sido campeón de este torneo, sabe que tiene la oportunidad de su vida y no la querrá dejar escapar.