Luis Suárez, el pistolero que se quedó con el arma enfundada

AFP
Estados Unidos
13 de Junio de 2016 04:13 pm

Apasionado, y a veces  impertinente, Luis Suárez lleva el fútbol en la sangre y de tan competitivo que es, a veces  pone en riesgo su carrera ya sea por una mordida o el querer jugar con una lesión de  cuidado, como la que le hizo quedarse con su arma enfundada en la Copa América Centenario.

El 'Pistolero' de la selección celeste y del Barcelona de España no pudo jugar ni  un minuto en esta Copa América Centenario debido a una lesión del músculo  semimembranoso de la pierna derecha. Para Suárez ha sido frustrante no poder salir al terreno con sus compañeros.

En definitiva, fue con la camiseta celeste que se proyectó al mundo como  goleador de raza, y él, en agradecimiento, le quiere dar siempre lo mejor. A veces más de lo  que puede. Tanto, que se molestó enormemente con el entrenador Oscar Tabárez porque  éste no lo puso a jugar en el partido que Uruguay perdió con Venezuela (1-0) y frustró las  esperanzas de avanzar a segunda ronda del torneo.

"Golpee como 38 veces la banca. Estaba deseoso por salir. Tanto, que el cuarto  árbitro me tuvo que llamar la atención", reveló Suárez al dia siguiente de ese partido, cuando  pidió disculpas públicas a Tabárez por su comportamiento.

Pasión y presión
        
La lesión de Suárez sobrevino el 22 de mayo, en la final de la Copa del Rey que  Barcelona disputó ante Sevilla en el estadio Vicente Calderón, en Madrid.

Todo iba bien para el uruguayo, cuando en el minuto 57 quiso controlar el balón y  sintió un pinchazo en la pierna derecha. De inmediato cayó al piso, y fue sacado del terreno  en andas...

El delantero charrúa rompió a llorar de forma desconsolada en el banquillo del  equipo azulgrana. Pero sus lágrimas no eran por el dolor, sino porque sabía que la lesión  podía comprometerle su participación en la Copa América Centenario, que arrancaría en  unos días.

"Fue uno de los momentos más tristes de mi vida. íYo quería tanto jugar con mi  selección!", se quejó Suárez a la prensa dos dias antes del partido contra Jamaica en Santa  Clara (California), que cierra la participación uruguaya en el torneo.

Lesionado y todo Tabárez decidió convocarlo a la Copa América Centenario, no  sólo para seguir de cerca su recuperación, sino porque el 'Pistolero' es la chispa de su  equipo, el distinto, el que puede ganar un partido en un momento de inspiración individual.

Pensó que desde la banca Luis Suárez podía ser el revulsivo para mantener  inspirado al resto del equipo.

Pero las cosas a la celeste no le salieron como esperaba, y no por causa del  goleador del Barça, sino porque la mayoría de sus jugadores llegó al torneo arrastrando el  cansancio de sus temporadas en clubes europeos.

"Sé que el Maestro lo hizo para cuidarme, pero de todos modos me voy mal.  Pude habr hecho más por el equipo", se lamentó Súarez.

 Para Tabárez, siempre más allá del resultadismo perjudicial de estos dias, es  más importante preservar la carrera de su 'Pistolero' preferido a un título en su currículum  como entrenador.

"Ahora tendrá más tiempo para descansar y recuperarse. Lo necesitamos para  las eliminatorias", subrayó el entrenador.

Uruguay se mantiene en el primer lugar de la eliminatorias sudamericanas para  Rusia-2018 y marcha en busca de su cuarta clasificación mundialista con el 'maestro'  Tabárez al frente.