Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-04

Dólar (TRM)
$3.061,04
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.800,00
Café (Libra)
US$1,60
Euro
$3.257,55
UVR, Ayer
$242,37
UVR, Hoy
$242,37
Petróleo
US$51,68

Estado del tiempo
2016-12-04

marea

Marea min.: -12 cms.

Hora: 23:13

Marea max.: 19 cms.

Hora: 14:20

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 2 a 11 kms/h

Temp. superficial del mar: 25 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.5 a 0.7 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 30 ºC

Pico y placa
2016-12-04

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m- Sábados de 7 a.m a 3 p.m

-
Taxis
-
Motos
- - - -

Del nosotros al yo

En estos días de convalecencia obligada, la cual también exige reingeniería de vida, me topé con un libro escrito por Wayne Dosick y hallé un artículo que no pierde vigencia y que nos pellizca para cambiar ante tanta violencia que vemos en la familia, colegios y población general, fruto, diría yo, de la sustitución de lo común por lo particular.

Durante la década de los cincuenta y en los primeros años de los sesenta, buena parte del esfuerzo de los Estados Unidos estuvo centrado en torno de la constitución y mantenimiento de comunidades, desde barrios muy integrados del casco urbano, a los proyectos de viviendas para veteranos de guerra y las zonas suburbanas en plena expansión.
Los norteamericanos todavía se sentaban en el porche de su casa, conocían a los vecinos y celebraban fiestas de barriada el día de la independencia.
Pero, los sesenta aportaron una transformación radical. Dejó de ser indiscutible la autoridad de los padres, de los profesores y del gobierno.
Una generación acabó con dos presidentes y una guerra y consiguió derechos civiles y humanos para todos los ciudadanos, pero, al mismo tiempo la cultura de la droga irrumpió en los recintos universitarios, los revolucionarios raciales, políticos, sexuales y feministas se hicieron dueños de la calle y cambiaron para siempre el rostro de la nación.
Las causas eran justas, pero, el precio que se pagó resultó muy alto y en vez de ser “una nación bajo Dios e indivisible”, se cambió por un país en donde se animaba a todo el mundo a hacer lo que se le antojara y surgió por consiguiente el egoísmo colectivo.
Las palabras del psicólogo Fritz Perls exhortaban a que cada quien, se ocupara de los que le interesaba y el otro, que hiciera otro tanto y afirmaba, que nadie estaba en el mundo, para cumplir las expectativas de otro y comenzó a reinar “Tu eres Tu y Yo soy Yo”.
Comenzó a sentirse, que a nadie le importaba el compromiso ni las obligaciones y por consiguiente nadie se preocupaba por el bien común.
Los excesos de la década de los sesenta condujeron a la de los setenta y la de los ochenta.
Ahora Estados Unidos está constituida como una nación que no se define por su gran mayoría, sino por sus contrastes extremos: negros y blancos, ricos y pobres, poderosos e impotentes.
Es una nación cuyo Congreso apenas puede ya aprobar una ley sin comprometer principios en aras de la conveniencia pública.
Amigo lector, cualquier parecido, podríamos decir, es pura coincidencia, con nuestra querida Colombia, en donde son pocos los valores expresados, País sin rumbo y anegado por la ola de intereses mezquinos y egoístas en donde se vive la violencia del YOismo que reemplazó al anterior y social, NOSOTROS.

a_gomezagamez@hotmail.com

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

Publicidad
Publicidad
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese