La tensión entre los principales tenistas del mundo y los organizadores de los torneos de Grand Slam sigue en aumento.
Varias figuras del circuito, encabezadas por Aryna Sabalenka, han planteado la posibilidad de un boicot si no se revisa el reparto de ingresos en competencias como Roland Garros. La inconformidad gira en torno a lo que consideran una baja participación en las ganancias generadas por estos eventos. Lea: Fiscalía presenta cargos contra Tiger Woods en una audiencia sin su presencia
Sabalenka, actual número uno del mundo, fue contundente al asegurar que los jugadores merecen un porcentaje mayor, al ser los protagonistas del espectáculo. La bielorrusa, durante su participación en el Abierto de Italia, no descartó que una protesta colectiva sea el único camino para lograr cambios estructurales en el sistema.
El reclamo no es aislado. Figuras como Coco Gauff, Elena Rybakina y Jasmine Paolini han respaldado la postura, evidenciando un creciente consenso dentro del circuito. Incluso Jannik Sinner, número uno del ranking masculino, se sumó al comunicado que expresa “profunda decepción” por las condiciones actuales.
Aunque los organizadores de Roland Garros anunciaron un aumento del 10% en la bolsa de premios —alcanzando los 61,7 millones de euros—, los jugadores sostienen que el incremento no refleja el crecimiento real de los ingresos del torneo. Según sus cálculos, la participación ha disminuido del 15,5% en 2024 a un estimado de 14,9% para 2026.
El malestar se profundiza al comparar estas cifras con otros deportes. Gauff mencionó el reciente acuerdo colectivo en la WNBA como ejemplo de lo que puede lograrse con organización gremial. Para la estadounidense, la unión entre jugadores será clave para impulsar mejoras significativas en el tenis profesional.
Más allá del dinero, los reclamos incluyen mejores condiciones en salud, pensiones y representación. En este punto, varios tenistas destacan que circuitos como la WTA y la ATP han avanzado más que los Grand Slam en beneficios sociales, como licencias de maternidad y planes de retiro.
Sin embargo, no todos están completamente alineados con la idea de un boicot. Iga Swiatek, múltiple campeona en París, considera que la prioridad debe ser el diálogo con los organizadores. Aunque no descarta tensiones, calificó un posible paro como una medida “extrema”.
Roland Garros, a la vuelta de la esquina
Con Roland Garros a punto de comenzar el 24 de mayo, el conflicto sigue sin resolverse. Mientras los ingresos del torneo superan los 400 millones de euros, los jugadores insisten en que su participación debería acercarse al 22%, como ocurre en otros eventos del circuito. Lea: Real Cartagena y las cuentas claras y razonables para ir a la final
La posibilidad de un boicot, aunque aún lejana, ya marca un punto de inflexión en la relación entre atletas y organizadores.