comscore
Deportes

"Rocky", un ejemplo para las nuevas generaciones

Compartir

Cartagena amaneció ayer triste. Y el cielo de La Heroica pasó todo el día encapotado, sumido en una tristeza infinita.

Una razón poderosa: su campeón mundial de boxeo, su campeón de la humildad y decencia, Rodrigo “Rocky” Valdés murió la madrugada del miércoles  tras sufrir un infarto.Tenía 70 años (nació el 22 de diciembre de 1946). “Rocky” sufría de diabetes,  desde hace varios años, pero eso nunca fue impedimento para vivir su vida alegre, siempre tratando de ayudar a la gente necesitada.

Su repentina muerte estremeció los cimientos del deporte nacional. Toda la familia del boxeo colombiano, de Cartagena, llamada la meca de este deporte, llora la partida  de uno de los mejores pugilistas de la historia y también uno de los más queridos y admirados.

Su esposa Anita Cigerino, con voz lenta, entre sollozos, dijo que “él estaba sentado viendo televisión a eso de las 11 de la noche. Trató de pararse, pero se cayó. Tratamos de buscar ayuda para levarlo al hospital. Varias personas nos ayudaron. Cuando llegaron, los médicos dijeron que llegó sin vida”.

Su hija Aracelis Valdés, con una honda tristeza, dijo que “siempre viví orgullosa de mi papá, por lo bueno, humilde, caballero. Lo apoyé en todo momento. Siento un dolor profundo, es una pérdida irreparable”.

Con sus golpes, Valdés noqueó la pobreza. Aquel niño pescador soñó con ser boxeador y ese sueño se hizo realidad.Su debut en el arte de fistiana fue a los 17 años, un 25 de octubre de 1963, en Cartagena, precisamente ante el hoy curtido entrenador Orlando Pineda.

Ahí despuntó. El  periodista Melanio Porto Ariza (q.e.p.d.) captó con su ojo clínico la exquisitez y talento de “Rocky”. Entonces, su carrera tomó el giro correcto.

Melanio lo acogió como su pupilo y en cada pelea le entregaba $2.500. Así se fue forjando “Rocky” llamado también la “Fiera” por esa injundia y valentía que exhibía en cada pelea. El segundo peleador en la historia en conquistar un título mundial para Colombia, el primero fue Antonio Cervantes “Kid Pambelé”, un 28 de octubre de 1972.

Valdés ganó fama a puño limpio luego de conquistar la diadema orbital de las 162 libras un 25 de mayo de 1974, en Montecarlo tras noquear en el séptimo asalto al norteamericano Bennie Briscoe.

Al igual que “Pambelé”, “Rocky” nos enseñó a ganar, a pavonearnos y a enarbolar el tricolor nacional con orgullo.

Sus combates más memorables fueron los dos con el argentino Carlos Monzón por la unificación del título mediano de la Asociación y el Consejo Mundial de Boxeo.

Tras una brillante carrera, Valdés se retiró como los grandes de ring un 28 de noviembre de 1980 tras derrotar en Bogotá al dominicano Gilberto Almonte.

Siempre quiso estar en su hábitat natural, el mercado de Bazurto, por eso quizás su humildad no lo llevó a dimensionar su grandeza. Ahí se sentía como pez en el agua, compartiendo con su amigos de infancia. También le fascinaba el cine y llegó a ser amigo de sus ídolos  Alan Delon, Burt Lancaster y Paul Bel Mondol. “Nunca me imaginé ser amigo de ellos”, aseguró en una oportunidad a El Universal.¿Qué significa Bazurto?“Aquí me crié. No puedo cambiar mis amigos, aquí me siento bien, rodeado de las personas que me quieren y me estiman. Y deleitándome con una buena posta de pescado”.¿La pelea que más recuerda?-Las dos con Carlos Monzón. Gané la primera y la segunda, estuvo cerrada.¿Y la del título con Briscoe?-Siempre vivirá en mis recuerdos.¿Qué le dejó el boxeo?-Todo. Le debo tanto al boxeo y me emociono cuando recuerdo mis peleas.

Rodrigo "Rocky" Valdés, con "Pambelé". ARCHIVO
Rodrigo "Rocky" Valdés, con "Pambelé". ARCHIVO
Banner Internas App – El Universal
Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News