Recomendaciones para ‘convivir’ con la ‘Mota blanca de la guayaba’

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Luego de cerca de 5 años de haber sido afectados por la 'Mota blanca de la guayaba', que arrasó buena parte de los pequeños cultivos de la fruta en varias regiones de la Costa Caribe, los productores les ha tocado convivir con la plaga, pero su producción ha caído en casi el 50%.

Aunque hasta ahora no se ha podido valorar el impacto económico de la plaga en la economía campesina de las áreas afectadas, ni el número de hectáreas comprometidas ya que es un cultivo que en la región se hace en pequeña escala o en traspatios, los estimativos señalan que se han perdido entre 1.000 y 1.200 hectáreas.

La plaga se detectó hace cerca de 5 años, inicialmente en el departamento del Magdalena, y rápidamente se propagó por Atlántico y Bolívar. A este último departamento ingresó por el municipio de Santa Catalina y se extendió al área de Clemencia, Cartagena, Santa Rosa de Lima, Marialabaja y sectores de los Montes de María, recordó Norman Robles Guardiola, de la Subgerencia de Protección Vegetal del ICA en Bolívar.

La plaga como tal emite una toxina que origina la muerte de la planta. Por ello muchas de las plantas afectadas nunca se recuperaron y a los productores les tocó hacer nuevas siembras, pero siguiendo las recomendaciones del ICA, explicó el profesional universitario de ese instituto.

Cuando la plaga llega, esta no desaparece. Se puede bajar su incidencia y efectividad. Se convive con ella, pero si se sabe manejar adecuadamente, se logran unas buenas producciones, asegura Robles.

La detección es visual, con la aparición de la mota blanca en tallos, hojas y frutos. En esta última genera una pudrición y esta no se desarrolla bien y es difícil comercializarla.

LABOR DEL ICA

Tras la declaratoria de la emergencia sanitaria, el ICA, como autoridad sanitaria, intervino y entregó algunos insecticidas a los productores, instruyéndoles de cómo usarlos y ello ayudó a bajar la incidencia y la severidad de la plaga, sostiene Robles.

Desde entonces, el instituto ha seguido con labores de inspección, vigilancia y control de los predios que tienen guayaba y se le reitera a los productores cómo continuar el manejo de la plaga y evitar el aumento de la misma.

Este profesional recomienda realizar podas sanitarias, evitar el estrés hídrico de las plantas, eliminar las podas, quemándolas en los fogones; buena fertilización, manejo adecuado de los ritidomas (las expoliaciones o escamas del tallo que también deben ser quemadas); fumigar la planta y el suelo a su alrededor con agua jabonosa (jabón de coco) y ello controla el insecto; y aplicaciones de cal hidratada al tallo.

UNA EXPERIENCIA

José Pinto Hoyos, un pequeño productor de guayaba de la vereda de Paiva, en jurisdicción de Santa Rosa de Lima nos habló de su experiencia: “la mota blanca acabó con la guayaba, hay unos nuevos árboles que sembramos, pero esa plaga acabó con los viejos cultivos”.

Al inicio tenía 230 árboles de guayaba, en 2,5 hectáreas y todos se acabaron. Hace tres año sembró 60 nuevos árboles, en 1 hectárea. Los árboles fueron traídos del departamento de Santander. Es guayaba rosada.

Pinto señala que le ha tocado hacer fumigaciones cada 30 días y controles permanentes. Las nuevas plantas ya han dado los primeros frutos e incluso a algunos ha sido necesaria hacerle podas sanitarias. Sin embargo, asegura que la producción ha disminuido casi en un 50%. Este productor, con el cultivo anterior, recolectaba cada dos días hasta 20 canastas de guayaba en época de cosecha (octubre-noviembre).

Esa situación la viven más de 88 productores.

Este productor reconoce la presencia en la zona del ICA, como también de Asohofrucol, pero su mayor crítica es para la Umata de Santa Rosa de Lima, de la que dice 'los tiene abandonados'. Su petición es una solución efectiva para erradicar la plaga.

Recomendaciones

Basados en la cartilla del ICA 'Lineamientos generales para el manejo de la mota blanca de la guayaba...', recordamos algunas de las recomendaciones para prevenir y controlar esta plaga:

-Sembrar material sano proveniente de viveros registrados ante el ICA.

-Sembrar en condiciones agroecológicas apropiadas para el cultivo de guayaba. El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) cuenta con información sobre las condiciones de los suelos y las tierras en Colombia, la cual puede ser revisada para formular políticas públicas de fomento agropecuario.

-Proveer una nutrición acorde con los requerimientos del cultivo y la oferta edáfica de la región (evitar el uso excesivo de fertilizantes nitrogenados).

-Considerar siempre el balance hormonal de la planta, lo que asegura la absorción de nutrientes y su correcta utilización.

-Satisfacer las necesidades hídricas de la planta para evitar un desbalance hormonal y nutricional. Corpoica provee información permanente sobre modelos de adaptación y prevención agroclimática, la cual puede ser consultada en http://www.corpoica.org.co/site-mapa/.

-Emplear distancias de siembra que permitan la adecuada circulación de aire en el cultivo.

-Realizar podas de formación del árbol. Esto garantiza suficiente ventilación, luminosidad y manejo de la copa del árbol.

-Evitar el traslado de material vegetal entre y dentro de las fincas. Particularmente, evitar el transporte de frutos afectados, para impedir la dispersión de la plaga.

-Establecer prácticas de desinfección de herramientas para evitar su propagación.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Económica

DE INTERÉS