Falta dinero para mantener a los colegios públicos

26 de diciembre de 2018 10:22 AM

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El árbol cayéndose, el aula destechada, los cables eléctricos pasando corrientazos, los pasillos inundados, los vidrios partidos y las columnas desmoronándose poco a poco. Las clases en el patio del colegio, estudiantes graduándose en auditorios de universidades y no de sus colegios: desesperanza. Los miles de estudiantes de los cerca de 204 colegios oficiales del Distrito anhelan un buen colegio para aprender, para sacar buenas notas y ser orgullo de la familia y la ciudad.

Sin embargo, la educación integral en la ciudad necesita de muchos esfuerzos que a veces se quedan cortos por falta de recursos. El primer panorama descrito hace parte de una serie de quejas estudiantiles en instituciones oficiales que poco a poco se han destruido por falta de mantenimiento y que este año han terminado con protestas y arreglos millonarios, porque ni el Ministerio de Educación ni el Distrito destinan lo suficiente para esta situación.

Por otro lado, están los buenos resultados, las distinciones a nivel nacional, los docentes formados y aumentar las inscripciones en matrículas para que los niños, niñas y adolescentes se formen.

“Al llegar a la Secretaría de Educación, en mayo, hubo cosas que se detectaron fácilmente como la infraestructura educativa, por el riesgo que generaba alrededor de la comunidad. Temas como el Fernández Baena, el San Felipe Neri y otros casos que no se pueden escapar del radar de la secretaría porque son más de 100 instituciones educativas oficiales principales y otras 100 más como sedes”, explicó la secretaria de Educación, Claudia Almeida Castillo.

A partir de esto se ejecutó un plan de trabajo consistente en dos aspectos: pertinencia, es decir, lo inmediato; y los recursos.

“Logramos reunir el presupuesto que estaba desagregado y en un solo contrato de obra afectar positivamente en la inmediatez. Facilitó un poco las cosas que tenía tiempo en contratación y 18 años de trabajo en el sector público, entonces juntamos dinero e hicimos un solo contrato para resolver problemáticas puntuales”, indicó la Secretaria.

Las obras

Entonces, explicó la funcionaria, uno de los mecanismos usados fue el Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa (FFIE) a través del Ministerio de Educación Nacional, el cual tiene una forma de financiación 70-30 por ciento. La Secretaría de Educación consiguió recursos y le habilitaron una parte, para que este apalancara en un 70 %.

Con este mecanismo está la construcción del nuevo Instituto Politécnico de El Pozón, que acogerá a cerca de mil estudiantes del sector, el cual ya tiene licencia de construcción aprobada. También está la IE de Isla Grande, en las Islas del Rosario, con la cual adelantan acercamientos con la comunidad, debido a que aún no se obtiene la licencia de construcción. “Hablamos para que con un mecanismo similar a la consulta previa obtengamos la licencia, esto sería avalado por los ministerios de Cultura y del Interior para la nueva construcción. Además, hay que pensar en otro sitio temporal mientras se trabaja”, resaltó la funcionaria.

También se incluye la remodelación de la IE del corregimiento de Pontezuela y de Nuevo Bosque.

Precisamente, en estos dos últimos colegios se enfocarán los recursos para mantenimiento, por las condiciones en que están.

“El presupuesto que asigna el Ministerio de Educación para mantenimiento a los colegios es muy pequeño y el Distrito tampoco tiene un apalancamiento presupuestal dispuesto para ello. Hay rectores que, pese a las dificultades de presupuesto, destinan recursos o se alían con empresas privadas o alianzas nacionales para el mantenimiento”, señaló Almeida Castillo.

Parte de la cooperación con la empresa privada le permite a la secretaría mantener los niveles educativos y la integralidad, pero hay otros que no tienen y requieren más empeño.

Un ejemplo es la IE Alberto Elías Fernández Baena, cuya remodelación necesita de estudios patológicos y por el momento solo reparan algunos bloques para que los estudiantes sean reubicados. Otro es el San Felipe Neri, cuya licencia de construcción la tramitó nuevamente el alcalde (e) Pedrito Pereira Caballero para su demolición y reconstrucción, en Olaya Herrera.

Es quizá esta problemática una de las que más repercute en la deserción escolar. Tan solo en el Fernández Baena se pasó de 2.000 estudiantes a cerca de 700 que estudiaron en 2018; y en el segundo de un poco más de 2.500 a 1.400 estudiantes.

“¿En qué colegio ubicamos toda esa población, colegios hay pero las personas piden ese en particular, en el caso del Fernández Baena. La escuela es un sentir, no es solo una edificación ni solo cumplimos la misión de educar, la educación es integral y los niños tienen que estar tranquilos e identificarse con el lugar”, recalcó la secretaria.

Para contrarrestar esto, una de las actividades que realizará el próximo año esta dependencia es ir hasta los hogares de esos niños, niñas y adolescentes que no volvieron al colegio. Preguntarles qué hacen, por qué no regresaron, conocer lo que pasó.

Para 2019

Además de la fase uno del censo y diagnóstico que realiza la Universidad de Cartagena, para conocer el estado de colegios y se tenga un plan maestro de infraestructura educativa, están los recursos que recién habilitó el Ministerio de Hacienda y Crédito Público para inversión. El diagnóstico, junto a la plataforma que tiene Mineducación de base de datos para un trabajo que les permita tener un insumo real y efectivo, con lo que conseguirán recursos ordenadamente y con planificación.

“Lo que queremos que el censo nos diga es en qué zonas deberíamos hacer un megacolegio porque hay demasiadas sedes y algunas tienen difícil acceso. Entonces, esas que no se usarán, que se cedan a otras dependencias o a un CDI. Ahora podría hacer un balance con la zona insular y rural porque es un buen piloto, lo que pasa en los corregimientos también pasa en los barrios y en extremo. Es un reto ambicioso, pero con buenas expectativas se tendrán buenos resultados”, dijo la secretaria.

Hace once días, el Ministerio de Hacienda le ordenó a la Unidad de Gestión – Consorcio comercial Fonpet realizar un giro por $19.393’254.676, por concepto de excedentes del sector educación. La ley le habilita dos opciones para cierre, cuando hay saldos por cubrir en el fondo e infraestructura.

Estos recursos también obedecen a prioridades con necesidades. Un proyecto presentado por la secretaría al Alcalde (e) incluye la IE Ambientalista, San José de Los Campanos, Tierrabaja (donde ya está el lote donado por Serena del Mar y los diseños); Fernández Baena, en El Bosque; e Hijos de María, sede Rafael Tono. También comprar un lote en Nelson Mandela para ampliar la cobertura en este sector.

El Programa de Alimentación Escolar
Recordemos que el alcalde (d) de Cartagena, Pedrito Pereira Caballero, reasumió la contratación del Programa de Alimentación Escolar y realizará una licitación pública para escoger el mejor operador. Sin embargo, la secretaría continuará asumiendo la supervisión del programa, por lo que fortalecerán el equipo de trabajo de tal manera que estén pendientes de cada proceso, uno que se encargue del proceso social y otro del tema nutricional, además de satélites para revisar la operación completa del programa y que no se presenten inconvenientes anteriores. El objetivo es que se contrate el programa y esté listo cuando los estudiantes inicien el calendario escolar.

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