• Esta iniciativa ambiental y productiva está ideada para formalizar a 200 de los 1.780 recicladores que tiene la ciudad.

De recicladores a socios emprendedores

Hace tres años aproximadamente nace en Esenttia un ávido proyecto de reciclaje, que ya está irradiando a la ciudad.

Es el proceso de Cierre del Ciclo del Plástico, que esta empresa desarrolla sintonizadamente con su recurso humano, y consiste en que un material tan dúctil y versátil como éste, después de haber sido usado y agotada su vida útil en cualquiera de las formas primarias que tuvo, hay que reprocesarlo o transformarlo, para reutilizarlo o darle una nueva vida de servicio a la humanidad.

Bastantes compañías han entendido que hay un mundo de negocios en el reciclaje, “pero la industria del plástico en específico está bajo la mira de toda la sociedad”, lo cual es claro para Juan Diego Mejía, presidente de Esenttia.

Esta compañía cartagenera produce polipropileno, que es un tipo de plástico para distintos usos finales como la fabricación de baterías de carros y bompers, mesas, sillas, pañales, toallas sanitarias, botellas, bolsas y muchísimas otras formas de utilidad final.

Cartagena Amigable

A partir de esa iniciativa empresarial surge el proyecto ambientalista Cartagena Amigable, que ahora rueda a diario por las calles de la ciudad, sobre pequeños carros recolectores que son llenados de objetos retransformables, y empujados por aproximadamente 100 recicladores ya formalizados, debidamente uniformados, quienes a su vez son los socios proveedores de un centro de acopio que tienen y opera en el barrio El Espinal.

A ese grupo de dignificados se les suman 90 recicladores informales, que replican esa labor de llevar todo tipo de reutilizables hasta ese mismo lugar: el Centro de Acopio Cartagena Amigable.

Esta iniciativa ambiental y productiva está ideada para formalizar a 200 de los 1.780 recicladores que tiene la ciudad, “y el anhelo es que otras empresas también se motiven a multiplicar el proceso, ese es un poco el modelo”, analiza Mejía.

“A los recicladores hay que mejorarles su calidad de vida; son seres humanos, pero la gente los ve mal porque están sudorientos o porque no van bien vestidos, y entonces los estigmatizan. Debe haber un proceso de dignificación del ser humano”, añade.

Inclusión, igual que éxito

El Centro de Acopio Cartagena Amigable tiene molde en un trabajo articulado que detenta en Esenttia a su padrino financiero; Actuar por Bolívar, operador del programa, y Fundación Carvajal, que aporta toda su experiencia en este tema, pues ya lo hizo de manera exitosa en Cali.

“Reunimos a los recicladores para hacerlos emprendedores y operadores formales de su propio negocio, los capacitamos y entrenamos para que desempeñen cada vez mejor su trabajo, les dimos mejores carruajes, los incluimos en la estrategia de crear un centro de acopio que realmente va a ser de ellos, y las utilidades que se generen serán para ellos”, explica Juan Diego Mejía, presidente de Esenttia.

Otros grupos de recicladores de la ciudad también están organizados por su lado como operadores del sistema, caso de Reciclar y Coreca (Corporación Reciclajes de Cartagena).