'Chucho' puso a rodar sus sueños

Samuel Alvarez Beleño. El Universal
Cartagena

Lo conocí en Turbaco hace 15 años, con una cámara de televisión al hombro. Siempre que lo veía tenía un bolso cruzado en su espalda, con cables y cassettes de VHS y como él mismo lo dice “tirando pata” por las calles de este pueblo vecino.

Buscaba notas para un noticiero de televisión que se transmitía a través de un canal comunitario.

En la casa donde estaba ese canal también había una emisora local que se llamaba Yurbaco Estéreo, allí llegaba yo a leer noticias (en vacaciones), como para ir “cogiendo cancha” mientras estudiaba comunicación social en Barranquilla.

Fue así como conocí a Chucho o “el gordo Chávez”, el protagonista de esta historia que hoy se convierte en un ejemplo a seguir, pues dentro del mundo de las comunicaciones y del periodismo cartagenero se ha ganado la admiración de los colegas. Ahora, poco a poco, se va ganando el respeto dentro del mundo empresarial de La Heroica, pues después de estar “pasando cable”, hoy está logrando posicionar el Canal CNC Cartagena.

Esta es una alternativa para desarrollar la televisión y el talento local, que de manera organizada ya le genera ingresos a unas 20 personas, 12 de estos son empleos directos, y los demás empleos indirectos y practicantes de universidades.

La nómina del Canal CNC crece de manera organizada y el grupo de profesiones está feliz de pertenecer a esta familia y ayudan para sacarlo adelante.

Tocando puertas

Escuchar a Jesús Ricardo Chávez Duncan decir que tuvo momentos en los que pasó hambre, nadie se lo creería. Pero así es. Dice que el estar enamorado de esta profesión lo llevó a esos extremos, pues su meta y su sueño era verse dónde está hoy. Una aventura que nació cuando estaba en quinto semestre de comunicación social en la Universidad Jorge Tadeo y que emprendió al lado de su amigo Humberto Rodríguez.

De ese momento cuenta muchas historias: que le encontró un sabor a la televisión cuando, junto a Humberto, sirvieron de “sapos” a un señor que llegó con una antena de televisión a Los Calamares. “También recuerdo que había un servicio de Cable que se llamaba Orca, donde no nos prestaron atención. Teníamos que enfrentarnos a unos veteranos como Carlos Cataño, ‘Rafa’ Puello, Germán Terán. En ese tiempo se llamaba Canal 8. Óscar Brieva ya viendo nuestra insistencia nos dio la oportunidad y comenzamos con un programa que llamó ‘El Garaje’, era un programa de rock”, dijo.

De allí la aventura saltó Turbaco, Arjona, en donde muchas veces regaló su trabajo. Allá se puso en marcha un canal comunitario que llamó TV. Maná. Luego se fue a Sincelejo. “Allá supe lo que es pasar hambre... usted sabe lo que es un gordo con hambre”, bromea.

“Allá se apareció una persona y me preguntó qué era lo que yo sabía hacer y le dije que grabar. Y lo primero que hicimos fueron unos programas como de televentas para restaurante. Iba grabando e iba comiendo”, recuerda. De Allí salió hacia Montería, pero al poco tiempo se aburrió y se devolvió para su casa.

Dice que si hay alguien a quien tiene que agradecerle también es al empresario Nabil Báladi, del Canal Cartagena.

Fueron decepciones tras decepciones. “Tanto que ya estaba dispuesto a vender fritos si hubiese sido necesario”. Mi papá me llevó donde un señor para que me empleara y el tipo ni me miró y fue cuando yo dije que no estaba dispuesto a ser un empleado. Esa actitud la vi como mala, hoy le doy gracias a esta persona que hoy somos amigos”.

“Lo único que se hacer”

Después de muchos meses de esperar una cita con Miguel Parra, gerente de ese entonces de la empresa de cable Cable Unión, que tenía el Canal CNC. De la calle del Arsenal, hasta Manga, donde quedaba la sede de el otro canal debía llegar puntual. “Yo pesaba en esa época como 200 kilos. Imagínate a un gordo, caminando con solo 2 mil pesos en el bolsillo desde las 9:45 para poder llegar a las 10 en punto. En medio de todas las decepciones que tenía, cuando llegué la cita le dije al señor Miguel: lo único que hace es lo que está en el DVD. Le dijo a uno de los que trabajaba con él, miremos para ver que fue lo que trajo este man aquí”.

Recuerda que después de ver el programa le dijo que además de ver en él muchas actitudes profesionales le llamó la atención el hecho de que no fue alardeando que era el mejor de la ciudad en esa área. Esto fue en 2009.

Sin embargo, los retos siguieron llegando, la parte económica no era la mejor el canal no avanzaba y muchas veces sintió la necesidad de salir del canal, de venderlo.

Su esposa, Leydis Rivero, su amigo “Waly” y dos muchachos más que siempre creían en él fueron quienes le daban fuerzas para salir adelante. “Y mi mamá que era mi banco”

Jesús Chávez cuenta muchas decepciones, frustraciones pero en esos momentos es cuando salen los verdaderos amigos. “El canal llegó a estar en el cuarto donde siempre dormí en mi casa”. Ahí, cuenta, que de un momento a otro comenzó a despegar y ya sus esposa estaba en embarazo por lo que se requería de una mayor responsabilidad para sacarlo adelante”.

Desde hace casi dos años hoy el Canal CNC, y tras sufrir muchas adversidades, es una escuela para los próximos comunicadores de sociales de la ciudad. ‘Chucho’ es consciente de la crisis de los medios, pero añade que en la innovación y la tecnología está el secreto para avanzar. De la mano de Juan Carlos Blanco, el gerente se forjó un nuevo camino.

“Hoy está CNC una nueva empresa. Creemos que nos vamos a convertir en un empresa líder en comunicación en la ciudad. Tenemos muchas ideas, los pelaos que tengo son muy buenos, Creo que en la medida que se vayan haciendo cosas diferentes eso va gustando. Todo está en que se ha ido haciendo a nuestra manera y ahí está radicando el éxito. Y creer en estos pelaos”.

Hoy día tienen aplicación para celulares, ya se puede ver por el sistema Smart Tv, se espera que próximamente salga el canal de solo noticias 24 horas CNC, con programa de la región y quedará el CNC Cartagena. Además ya el proyecto de radio va en camino.

“El canal pasó a ser una extensión de mi cuerpo. Si al canal le pasa algo me enfermo, se me sube la presión, con algo amanezco enfermo. Pero en resumen han sido más los buenos momentos que los malos. Los malos nos ayudaron salir adelante. Mi esposa, mi hija y el canal son mi vida”.

A sus 43 años ‘Chucho’ sabe que los sueños continúan y desde ya esta listo para los grandes retos.