Enseñan tenis para un mejor futuro

HILENIS M. SALINAS G.
Cartagena

Ocho jóvenes cartageneros abordan una lancha en el Muelle de La Bodeguita un domingo en la mañana. No son isleños ni turistas, pero van cargados de pesados bolsos, botellas de agua y paquetes de comida, como si fueran a un viaje de varios días.

Van camino a Caño de Loro, con ropa deportiva. En los morrales cargan un tesoro que compartirán con los niños de la isla: parecen raquetas de tenis, pero en realidad son sueños y futuro.

Llevan siete meses
La fundación Ilusión Caribe llegó a Caño de Loro en febrero de este año. Nació de la idea de Juan Ramón Lara y Jorge Luis Rodríguez, dos amantes del tenis que quisieron brindar a los niños de la isla una educación integral, como oportunidad para acceder a mejores opciones.

Al llegar a Caño de Loro, una parte de los niños los espera en el puerto, los otros se van uniendo en el camino. En la cancha, se dividen en dos grupos: los que jugarán tenis y los que asistirán a las clase de inglés; luego del refrigerio se invierten los papeles.

El tenis en la isla se juega descalzo, en chanclas o en zapatos, “empezamos con clases, pero sin ser muy estrictos, por eso ahora los domingos son más recreativos, con refrigerio e intercambio de actividades”, comentó Juan Ramón.

Aunque al principio la comunidad estaba prevenida, ahora los apoyan y varios chicos han salido de la isla para entrenar en la cancha de tenis del hotel Hilton, donde cuentan con las condiciones para volverse más competitivos.

“Seleccionamos a los ocho con más rendimiento y los traemos para entrenar acá, aunque ha sido un poco difícil porque como trabajamos con recursos propios a veces no alcanza el dinero para traerlos”, en muchos casos, dijeron Juan y Jorge, los padres de los niños han costeado el gasto de la gasolina, pero sigue siendo insuficiente.

Otra oportunidad
Celina Polo, líder de la comunidad, manifestó hace unos meses su apoyo al trabajo de la fundación, porque representa una apuesta distinta para los más de 50 niños que participan en él.
“Aquí hay muchas problemáticas, los niños no pueden ir a una universidad porque no tienen recursos, se quedan frustrados porque no tienen dónde recrearse, la costumbre aquí son los bailes, los niños merecen algo diferente”, comentó Polo.

Jorge, Luis y los demás voluntarios de la fundación trabajan con un solo objetivo: brindar nuevas herramientas a los chicos que les ayuden a transformar sus realidades. “Estamos haciendo conexiones para que a través del tenis y el inglés puedan participar en torneos y becas, para que proyecten un futuro diferente”, manifestó Jorge.

Buscan recursos
Pero todo esto no es tan fácil. En los siete meses que llevan funcionando han tenido que costear sus viajes y refrigerios, hace unas semanas realizaron un torneo en el hotel Hilton para conseguir recursos y el ganador fue un chico de la isla, Remis Paternina de 16 años.

“También estamos tocando puertas para buscar apoyo, de cualquier forma. Si hay personas que tienen lanchas y quieren ayudarnos con el transporte, son bienvenidos; también quienes quieran donar los refrigerios para los domingos. En este momento, cualquier ayuda es bienvenida”, dijeron.

A pesar de la falta de recursos Ilusión Caribe no para, van todos los domingos a la isla y enlazaron con la institución educativa del pueblo para que los niños de 4° y 5° reciban clases de inglés con una técnica especial. “Nosotros seguimos adelantes porque seguir apoyando a estos niños es un sueño para nosotros”, concluyó Luis.