Este cartagenero hace cine hasta 'con las uñas'

Víctor Hugo Mora Mendoza
Cartagena

Emmanuel Vidal es uno de esos tipos de estatura media con un gran afro, atuendos que generalmente no salen de las tonalidades oscuras, tatuajes en los brazos y un andar inclinado hacia adelante, aunque sin clavar la cabeza en el piso.

Vidal se podría confundir fácilmente con cualquier integrante de una de esas bandas argentinas de rock alternativo de los años 80, pero en vez de una guitarra eléctrica en su maleta, él lleva una cámara…una con la que compone melodías audiovisuales desde cualquier lugar, incluso detrás de una persiana americana.

En Cartagena lo conocen por continuar la labor del legendario Panti (Q.E.P.D) de ilustrar la realidad de la ciudad usando el humor en las páginas de opinión de El Universal. Sin embargo, su faceta de cineasta ahora empieza a igualar sus éxitos como caricaturista editorial.

Con las uñas films
Hace dos años Emmanuel inició su primera producción que se convertiría en una serie web bajo el nombre ‘El Hombre de trapo’ cuya temática se centraba en la tradición de quemar los llamados ‘muñecos viejos’. ¿Qué pasaría si uno de estos muñecos se levantara y se convirtiera en un terrible asesino?

No mucho tiempo después de darse cuenta de lo difícil que es hacer este tipo de producciones, Vidal encontró la manera de hacer otro cortometraje, pero esta vez en Bogotá. El cortometraje Escorso trata de un artista que pinta rostros de personas desconocidas mientras duerme.

Vidal tiene una gran afición por los géneros de terror y el suspenso, una elección bastante arriesgada en una ciudad donde abundan las novelas biográficas de cantantes caribeños y comedias que no tienen otro recurso para sus chistes que la cultura caribe.

Eso no impidió que este talentoso cineasta hiciera realidad la comedia de ficción que rondaba por su cabeza hace un tiempo. Reverb cuenta la historia de un personaje con un poder bastante particular: las personas a su alrededor pueden escuchar lo que está pensando.

Arriesgando la vida
No solo se trata de hacer la vaca para poder pagar a duras penas los gastos que implica una producción, también de las dificultades que se encuentran cuando cargas equipos tan costosos encima.

“Recuerdo aquella vez cuando grabábamos una escena en una calle muy concurrida y se me acerca un compañero a decirme que hay dos tipos siguiéndonos y a uno de ellos se le notaba un revólver debajo del suéter”, relata Vidal como si estuviese viviendo nuevamente el momento.

Suspendieron la grabación e intentaron caminar en zig-zag entre la muchedumbre, pero los sospechosos no se daban por vencidos. Cuando vieron la oportunidad se metieron a la casa de una señora y le pidieron ayuda.
“La policía tardó como media hora en llegar y tuvimos que salir escoltados del lugar. Pero para mí lo más grave no fue el susto, yo solo pensaba en que habíamos perdido un día entero de grabación”, cuenta con risita como burlándose de lo absurdo que acababa de decir.

Lo que viene
Tres producciones en tan corto tiempo son una hazaña para alguien que está empezando en el campo y cuyos únicos maestros han sido las boletas de cine a mitad de precio los miércoles.

Su última producción ‘Kamikaze’ se estrena hoy y es un cortometraje sobre una mujer víctima de la violencia de su marido que decide crear un plan para destruirle la vida. Dicha producción se encuentra participando en un concurso de Smartfilms en donde la regla es hacer el video con celulares. ¿El premio? 25 millones de pesos que este empedernido del cine piensa invertir en su siguiente gran proyecto.

Vidal también se encuentra trabajando en dos proyectos interesantes y aunque no pudo revelar muchos detalles, uno de ellos es un trabajo a gran escala sin precedentes.

El séptimo arte, como todas las artes, es esa ventana que nos brinda la vida para darle sentido a la misma. A través de una película podemos entretener, reflexionar e inspirarnos cada día, asi que creo firmemente que lo que necesitamos es más del arte.”