Jonathan Bonilla, el emprendedor del pandebono

Ernesto Taborda Herrera- El Universal
Cartagena

Jonathan Bonilla Hoyos, de 27 años, lleva  10 años trabajando en el negocio “La Esquina del Pandebono”, un periplo que le ha permitido conocer todos  los proceso de elaboración y venta de este panecillo que tiene presencia en varios lugares de Colombia y Latinoamérica.

Su abuelo materno, Juan de Dios Hoyos, creó “La Esquina del Pandebono” en Cúcuta hace 60 años. Su familia es originaria de Marinilla, Antioquia, un rasgo que le permite a Jonathan llevar el emprendimiento en la sangre. Contrario a lo que se pueda pensar, nada ha sido color de rosa o fácil en el proceso de convertir el negocio en una marca; algo bien merecido, porque ese espacio se lo han ganado en la ciudad, por estar entre los pioneros en vender este producto. Y sorprende que Jonathan haya sido el artífice de ese nuevo rumbo del negocio hacia la competitividad. Desde muy niño lleva presente los esfuerzo de su madre Claudia Patricia Hoyos por mantener el negocio familiar.

“El Pandebono se hace de queso duro y blando, y almidón de yuca que se consigue en Cali, de allá lo traemos hasta acá”, Jonathan Bonilla.

“No todo ha sido felicidad,  ha sido duro pero considero que el emprendimiento es muy bonito; y mi máximo ejemplo ha sido mi madre, Claudia Patricia Hoyos una mujer soltera que buscando nuevos horizontes se vino para Cartagena y montó en Bocagrande ‘El gran pandebono’, hace 30 años. Cuatro años después llegamos a la esquina en donde estamos hoy contiguos a la Universidad de Cartagena en el Centro”, narró.

Dice que su madre logró tener varios puntos en la ciudad, pero  hoy solo se concentraron en la esquina que es concurrida por estudiantes de todas las universidades e instituciones del Centro Histórico, empleados y turistas. Hace un año y medio, Jonathan empezó a aplicar un concepto novedoso del empredimiento y creó el logo, mejoró las locaciones y empezó el proceso para hacer de “La Esquina del Pandebono” una franquicia, que ya tiene presencia en un punto en Mamonal y la Universidad Tecnológica  de Bolívar.

“Mi abuelo tenía un lema, ‘del horno a la boca’ el cual hemos mantenido vivo, y que quedó instalado en el legado familiar. Por eso el proceso no se hace como en una panadería que saca una producción a cierta hora, aquí se hornea todo el día, mantenemos una rotación muy rápida y un producto muy fresco”, explicó Jonathan.

El Pandebono es un tipo de panecillo presente en Colombia, Argentina, Brasil, y otros lugares; de hecho familiares de Jonathan se llevaron el negocio al Cono Sur con las mismas recetas y características del producido varias miembros de su familia.

Jonathan cuenta que el nombre del pandebono al parecer proviene de un italiano que vendía los panecillos de queso gritando “pan del bono”, (Pan del bueno), otros creen que el italiano era apellido Bono. Lo cierto es que en la región del Valle del Cauca perfeccionaron la receta de cómo se elabora esta delicia en Colombia, ya que gracias a la madre de Jonathan se volvió muy cartagenero.
“El consejo que le doy a los jóvenes es que no desfallezcan en sus sueños y tengan ejemplos a seguir, el mío ha sido mi abuelo y mi madre. De  ella aprendí que todas las personas somos iguales y que si tengo un negocio bonito puedo brindarle un bueno servicio a todas las personas tenga o no dinero”, expresó.

“Es difícil el emprendimiento hoy día, porque los jóvenes de mi generación tienen la influencia de una vida muy acelerada en donde el día a día parece imperar; pero mí les digo es que la juventud se acaba, que el cuerpo y la mente no aguantan toda la vida; la clave está en los límites porque hay que pensar a futuro”, aconsejó.

Claudia Patricia Hoyos, pionera del pandebono en Cartagena, madre de Jonathan