Les dicen las 'rosaditas' y lo que hacen es casi un milagro

Mónica Meza Altamar EL UNIVERSAL
Cartagena

“Hasta que Dios nos tenga con vida”. Solo ese día, Natividad Blanco de Locarno y Stella Tarrá de González dejarán de prestar servicios sociales en el voluntariado Damas Rosadas, representado a nivel nacional por la Asociación Colombiana de Voluntariado Hospitalario y de Salud (AVHOS).

Ellas, presidenta y vicepresidenta del Comité Ejecutivo Nacional de la AVHOS, residen en Cartagena y viven para trabajar por los más necesitados, sin recibir remuneración a cambio. Las impulsa su vocación de servir.

¿CÓMO LO HACEN?

“En Cartagena trabajamos con cinco grupos: Fundación Esperanza de Vida (Fundevida), para atender a niños con enfermedades hemato-oncológicas; Hospital Infantil Napoleón Franco Pareja - Casa del Niño, en favor de niños, niñas y adolescentes; cárcel de San Diego, para ayudar en la resocialización de las mujeres internas; clínica Crecer, para atender adultos enfermos; y el hogar San José, administrado por las misioneras de la Madre Teresa de Calcuta, para apoyar a ancianos abandonados por sus familias”, explica Natividad.

“A cada una de estas instituciones -indica- asisten grupos de voluntarias responsables de las diferentes acciones que emprendemos en pro de esta gente que mucho lo necesita. Nuestro voluntariado trabaja consecutivamente. No es un voluntariado que aparece y desaparece. Tenemos programas establecidos que desarrollamos diariamente en esas instituciones, es decir, estamos comprometidas con ellas por haber abierto sus puertas para que pudiéramos realizar nuestras actividades”.

Natividad precisa que con los niños, niñas, adolescentes y adultos internos en instituciones prestadoras de servicios de salud, “trabajamos programas de salud y de prevención en salud, como odontología y oftalmología”.

Stella añade que “en San Diego brindamos capacitación en trabajos manuales para que cuando las internas salgan a la calle sean personas de bien, útiles a la sociedad; y les brindamos también ayuda espiritual”.

SU MAYOR RECOMPENSA
La satisfacción personal es la recompensa de las Damas Rosadas por su accionar desinteresado. Eso llena sus almas como no puede hacerlo ninguna suma de dinero.

“Llegar a cualquier institución donde ejercemos nuestra labor como voluntarias es impactante. Enfrentarnos al campo y palpar las necesidades que tienen las personas que están en esos lugares nos motiva mucho más a estar al servicio, a servir con amor, entrega y responsabilidad hacia esas personas que están frente de nosotras”, dice Natividad, quien completa 20 años de servicio social.

Stella, quien lleva 10, recalca que “no recibimos una remuneración económica, pero a nivel personal, espiritual, uno se ve compensado inmensamente. Los niños nos dicen “las rosaditas”, “mamás rosadas”, y eso nos llena el alma”.

SÍ A LA VIDA
El próximo 8 de septiembre, en el marco de la Semana Nacional del Voluntariado, las Damas Rosadas en Cartagena realizarán un programa denominado Sí a la vida.

El evento tendrá lugar en la Casa Museo Rafael Núñez, en el barrio El Cabrero, a partir de las 3 de la tarde.

“Vamos a hablar del derecho que tenemos todos los seres humanos de vivir y del respeto a la vida. El lema es “la vida es bella”. Durante esa semana vamos a realizar actividades en cada una de las instituciones, con programas especiales, para que en cada una sientan que estamos en la Semana Nacional del Voluntariado”, señala Natividad.

55 AÑOS DE SERVICIO

El 21 de octubre de 1961 se conformó en Cartagena el primer grupo de voluntarias: Damas Rosadas.

Stella recuerda que “en ese entonces estaba en el antiguo hospital Santa Clara. Ahora está en la Casa del Niño. En 1962 se constituyó AVHOS”.

¿Por qué Damas Rosadas? Stella dice que “viene de Estados Unidos. Durante la Segunda Guerra Mundial, las señoras que atendían a los militares que venían de la guerra iban vestidas de rosado. Se llamaban las “pink ladies”. De allí el nombre de Damas Rosadas. Y el rosado es el color de la ternura, del amor, del servicio”.

Y TÚ, ¿QUIERES SERVIR?
La presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de la AVHOS invita a las mujeres con vocación de servicio a hacer parte de las Damas Rosadas.

“Tenemos solicitudes de instituciones pidiéndonos voluntarias, pero no enviamos porque en este momento no hay gente que se motive al servicio”.

Las interesadas pueden acudir al edificio Andian, en la plaza de La Aduana, oficina 506. El horario de atención es de 8 a. m. a 12 m. y de 2 a 5 p. m. También pueden llamar al teléfono fijo 664 1927 y a los teléfonos celulares 300 814 1617 - 317 723 1412 - 300 816 1718.