Los niños y jóvenes cartageneros que recibieron una bendición especial

Libia Paola Domínguez G.
Cartagena

Todo estaba listo para ir al encuentro con su santidad Francisco a la Catedral de Santa Catalina de Alejandría durante la visita que hizo a Cartagena el pasado 10 de septiembre.

No importó madrugar ese domingo y pasar largas horas a la espera del vicario de Cristo, con tal de obtener de él unas palabras de esperanza pero sobre todo su bendición.
Y eso bien lo saben los niños, jóvenes y parte del equipo colaborador de la Fundación REI, que asistieron a esa importante cita, sin pensarlo dos veces.

“Me sentí muy feliz, fue excelente la bendición del papa. Recuerdo que no lo dejaron acercarse tanto. Pero sentí mucha alegría, su mensaje fue de paz. Cuando supimos que íbamos a conocer al papa fue muy chévere. Mi mamá estuvo contenta también y me apoyó para poder estar con él y poder ir con la fundación a estar con la presencia del papa”, dijo el niño José Rodríguez.

Pero esta maravillosa experiencia no solo la vivieron quienes se rehabilitan en la fundación, también pudo hacerlo un equipo colaborador.

“Fue una gran bendición a nivel personal y una alegría grande que mis estudiantes tuvieran la oportunidad de estar en ese evento. Tuve la oportunidad de conocer otros testimonios y vivencias con otros asistentes. Yo veía a nuestros niños y decía ‘Dios mio, hay cosas más graves todavía y mis niños están aquí, sanos en el nombre de Dios’ sé que esas bendiciones llegaron a todo el mundo y oré por todos mis estudiantes”, manifestó Dilma Barrios, licenciada en educación especial de REI.

Para Stella Mendoza Garrido, trabajadora social de la fundación, desde que se supo que el para llegaría se respiraba paz, tranquilidad, calma y reconciliación.

“La experiencia con fundación REI fue única y también a nivel personal y espiritual. Quedará para la historia de Colombia sus mensajes, independientemente de la religión a la que se pertenezca. Él ha cerrado las brechas, manejando el respeto y la tolerancia, sobre todo en derechos humanos. Lo que significó para Cartagena fue la reconciliación en los derechos humanos, aquí vivió, salió adelante y murió el mayor defensor de esos derechos que fue san Pedro Claver”.

Y así fue como un grupo de esta fundación recibió de parte directa del santo padre Francisco su bendición y sobre todo les recordó que a pesar de sus enfermedades y limitaciones, no se dejen robar la esperanza ni la alegría.

Fundación REI

La Fundación REI para la Rehabilitación Integral IPS, es una institución sin ánimo de lucro creada en 1973, con el objetivo de brindar atención a las personas con discapacidad, y de escasos recursos. Contribuye a la prevención de la discapacidad, promoción de la rehabilitación, empoderamiento de las comunidades en temas de salud, educación, trabajo y los mecanismos para acceder a la vida laboral.

"Somos solo una parte de la fundación, somos los facilitadores de los procesos de las personas con discapacidad. Ellos son las verdaderas caras de REI, y lo que le da vida a la fundación son quienes vienen a rehabilitarse”, dice Yesi Carballo, directora Ejecutiva de REI.

Entre sus servicios está la estimulación temprana, ayudas técnicas sensoriales,  atienden todo tipo de pacientes (niños, jóvenes, adultos mayores) con o sin discapacidad debido a que algunas veces no es necesario una prótesis sino algún bastón o caminador por alguna lesión o alteración muscular esquelética.

Testimonio de vida

"Caí en una mina y unos amigos de mi papá vinieron a auxiliarme, llamaron a la ambulancia. Esa mina me hizo daño en mi mano, en la lengua, en mis ojos que no veo, cicatrices en mi rostro, me han hecho ya cirugías. Ahí vamos, a pesar de todo y que me pasó esto no me voy a echar a morir, no, pa’ lante es pa’llá”, relata Rubén Carriazo Gómez, benefiaciario de la fundación.