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Los 3 pilares del éxito emocional

NATALIA ECHEVERRI VARGAS | Publicado el 15 de septiembre de 2012 - 12:01 am.
Los 3 pilares del éxito emocional “El mayor desafío para el hombre es interpretar correctamente a la mujer cuando habla de sus sentimientos. El de ellas es no personalizar ni generalizar lo que él expresa en forma textual y validarlo cuando no habla”.
Los 3 pilares del éxito emocional “Las creencias son muy importantes en las relaciones íntimas. La sexualidad está en la comunicación, en la capacidad de dar y recibir afecto y placer, en poder comunicarse durante el acto sexual, expresar los deseos y permanecer atentos al cuerpo”.
Los 3 pilares del éxito emocional “Cuando las expectativas de cada uno no se realizan se van alejando y dejan de comunicarse afectivamente. Piensan que si dicen lo que sienten se dañaría la relación”.
Los 3 pilares del éxito emocional “El dinero manejado solo por él representa lo que son en la intimidad: ella, con un amor en extremo dependiente; él, con un amor egoísta e impositivo”.

No sabemos en qué lugar le pondrá la vida a leer este artículo. Tal vez sea en el cómodo sofá de su sala, cerca de una tele encendida. Quizás acompañada por su esposo o hijos, o sola y descansando. De pronto esté en la peluquería, y ese lugar le dé permiso para acercarse sin cargos de conciencia a estas palabras –pues de por sí pierde mucho tiempo haciéndose ‘rayitos’ o las uñas-.

Pero si tenemos suerte, tal  vez en este momento pueda alzar la vista y ver a una niña y un niño jugar. Si no es así, basta que se concentre en lo siguiente, pues a partir de esta corta historia describiremos una diferencia muy importante, que consigna la doctora Nelly Rojas en su libro Ser amigos para ser amantes, y de la que parten todos los demás retos enfrentados por las parejas en el relacionamiento de la vida adulta.

Varios estudios científicos determinaron cómo los cerebros masculinos y femeninos se desarrollan de maneras diferentes (y este hecho, no nos hace necesariamente complementarios).

Las dotes para expresarse saltan a la vista en la mayoría de mujeres, pues por naturaleza, la parte izquierda de este órgano se desarrolla más y las aprovisiona de mejores capacidades cognoscitivas.

En cambio, los hombres son más dotados de la parte derecha, encargada de las funciones visuales y espaciales. Este hecho algunos lo han explicado a partir del juego. Al guiar carritos desde pequeños, esas funciones se ponen en práctica de manera permanente, y les brinda la posibilidad de ser grandes matemáticos o deportistas en el futuro.

Como si esto no fuera suficiente, hombres y mujeres procesamos los datos de maneras distintas y aquí sí se podría decir que radica el meollo del asunto. Sentimos y pensamos desde ángulos muy diferentes. O si no, vea la siguiente pareja de niños jugando en el parque:

Ana y Manuel tienen 4 años, y son hijos de dos parejas de amigos, que acostumbran reunirse en el parque a jugar. Ella ama ver las hojas caídas en el pasto, está segura de no ensuciarse más de la cuenta, porque su edad la anima a buscar la aprobación social; por eso también escucha más las conversaciones de sus padres y no se aleja demasiado.

Manuel quiere ser escalador como su padre. No es muy obediente a las palabras de mamá y trata siempre de alejarse lo suficiente para tocar todo cuánto le plazca. Aunque le gusta jugar con Ana, carece de problemas para hacerlo solo.

Antes de irse corretean un poco juntos, pelean por un juguete y luego Ana lo regaña por tirarla al piso. Los padres se despiden y por más que insistan en que el pequeño le dé un abrazo y un beso de despedida a la niña, cuando él se anime a acercársele, ella se alejará para luego lanzarle un beso.

“Se ha comprobado que las niñas son quienes construyen frases completas como ‘te quiero mucho mamita linda’, mientras los niños se limitan a nominar ‘te quiero’. Ellos quieren hechos; ellas, palabras. Ellas oyen, ellos tocan. Ellos tienen grandes dificultades para decir lo que sienten y ellas lo que piensan.

Esto se refleja a la hora de hacer el amor. A ellas les encanta que las seduzcan con palabras, sentirse deseadas y amadas; a ellos les gusta el pragmatismo, la acción, ir al grano…. Cuando ellas no se sienten comprendidas, evitan la intimidad porque dicen “sí” a la sexualidad con las caricias, los besos y las palabras. Para ellos es más fácil llegar al afecto a través de la sexualidad”, afirma la doctora Nelly Rojas en su libro Ser amigos para ser amantes.



LOS EJES DE LA FELICIDAD

La doctora Rojas es una de nuestras asesoras más queridas. Sus 35 años de experiencia asistiendo a parejas con problemas la han llevado a difundir su conocimiento sobre el tema a través de talleres y seminarios.

También ha escrito numerosos  libros con el ánimo de extender sus consejos a quienes por diversas razones no pueden asistir a terapia.

Antes de hablar de los ejes, quisimos hacer énfasis en que las diferencias no pueden ser un motivo de separación; a través de los niños en el parque, entendimos que la naturaleza nos quiere diferentes y que está en nosotros potenciarla o volverla una cruz.

Para nuestra especialista, la relación de pareja debe fundamentarse sobre los siguientes ejes: la comunicación e intimidad; la expresión de los sentimientos afectivos y sexuales y el manejo del dinero.

Si no hay un balance manifestado en acuerdos sólidos respecto a estos tres flancos, lo más seguro es que la disfuncionalidad sea la protagonista de los días y sus frustraciones cavarán cada vez zanjas más grandes.

1. JUGANDO AL TELÉFONO ROTO



Puede llamarlo como quiera: teléfono roto, charla de sordos, lucha de egos… Aunque todos los matrimonios, noviazgos y uniones libres hablan, son pocos los que se comunican. Tal vez este sea el eje matriz, porque de la capacidad que usted tenga para hablar y ponerse de acuerdo con su amorcito, dependerá en buena medida la resistencia de los ejes restantes.

“Reflexione sobre las últimas conversaciones con su pareja. ¿Cómo se escucharon? ¿Habló usted solamente o le dio la oportunidad de hablar? ¿Utilizó sarcasmo o ironía en algunas expresiones? ¿No lo escuchó por estar pensando qué contestarle?

Estas preguntas le ayudarán a entender el contenido del diálogo con su pareja y -lo que es más importante aún- el proceso, la forma de comunicarse, su lenguaje no verbal.

La mayoría de las parejas tienen los mismos problemas, a menos que estos se vinculen con adicciones… Durante las situaciones de resolución de conflictos y toma de decisiones se define todo: si no se escuchan, si se hacen interpretaciones o diagnósticos, si se envían dos tipos de mensajes (verbal y gestual), si se interrumpen, si las actitudes son agresivas...”

Las parejas más “angustiadas” ven sus problemas como si fueran más negativos de lo que realmente son. Por el contrario, las que llevan una convivencia más tranquila, logran a través de mensajes positivos modificar las situaciones conflictivas.

Pero según la doctora Rojas, la comunicación afectiva es una destreza y puede aprenderse con el desarrollo de unas habilidades específicas: escuchar y validar, preguntar para no leer la mente, expresar los sentimientos, generar espacios de intimidad en la pareja, no usar el doble mensaje y evitar tener una agenda oculta (aquellos temas de los que no se hablan realmente).

“En las parejas disfuncionales cada persona está tan segura de que tiene la razón, que ambas piensan que es inútil escuchar y entender el punto de vista del otro. Y por lo tanto, ambos se sienten frustrados, no escuchados y no aceptados.

Por eso, traten de identificar un problema a la vez y pónganse de acuerdo en cuáles son las actitudes que facilitan o entorpecen la comunicación. Conviertan sus quejas en deseos, haciendo los pedidos de manera respetuosa y generando acciones concretas”.



2. SOBRE LA ARTES DEL SEXO Y EL AFECTO

Un factor importante para poder tener una charla productiva alrededor de los temas que vinculan el afecto y la sexualidad es fijarse límites claros sobre lo que quiere expresarle a su pareja.

Para ello debe confiar y creer en sí misma(o), porque al hacerlo también adquirirá la conciencia necesaria para asumir que necesita ayuda en sus responsabilidades.

Los hombres quieren ayudarles a sus esposas a criar a los hijos, sus necesidades afectivas han cambiado y saben lo definitiva que resulta su influencia en la educación de los niños.  Pero en cuanto a las necesidades sexuales, las diferencias vuelven a evidenciarse poniendo a cada uno en una orilla del placer muy diferente.

“Para la mujer, la expresión sexual es consecuencia de las emociones, le gustan los ambientes propicios, la seducción, los cuchicheos previos… Los anhelos masculinos se concentran en el orgasmo; pretenden que les muestren afecto a través del sexo y así buscan arreglar los disgustos, demostrar que se encuentran satisfechos y compartir los problemas.

Las creencias son muy importantes en las relaciones íntimas. La sexualidad está en la comunicación, en la capacidad de dar y recibir afecto y placer, en poder comunicarse durante el acto sexual, expresar los deseos y permanecer atentos al cuerpo”.

Una recomendación especial es hacer una lista de las cinco necesidades afectivas más importantes para usted y su pareja. Estos ítems son los principales pilares sobre los cuales se constituye su vínculo.



3. ¡HAGAMOS CUENTAS!

“Términos como libertad, control, autonomía, protección, culpa y dependencia se asocian cotidianamente al manejo del dinero en el vínculo. Cuando surge este tema en la relación, a menudo se torna conflictivo; incluso algunas parejas deciden separarse, pero otras deciden no darle importancia y años más tarde se lamentan de las consecuencias.

Hablar del dinero en la pareja es hablar sobre lo cotidiano y obvio. También tiene un valor afectivo y un valor sexual -y por tanto- un poder afectivo y otro sexual.

El dinero manejado solo por él representa lo que son en la intimidad: ella, con un amor en extremo dependiente; él, con un amor egoísta e impositivo”.

Esa es una de las “tácticas de poder” más disfuncionales, pues controlar y tomar todas las decisiones sobre los bienes sin consultar a la otra persona, la somete a una situación de dependencia extrema.

Y hay muchísimas formas de ejercer control a través del dinero, pero lo cierto es que cada vez son menos las mujeres que se conforman con recibir todo del marido. Muchas tienen sus propios salarios, pero sigue siendo vital tomar las decisiones en conjunto para planificar los gastos y el presupuesto.

“Si comparamos a las parejas conflictivas en sus hábitos de comunicación para evaluar temas de dinero, encontramos que se interpreta mal lo que el compañero dice o hace, muestran una frecuencia mayor en el desacuerdo, su comunicación verbal tiene más componentes negativos, reaccionan a la defensiva frente a los cometarios del cónyuge y tienen dificultades para ponerse en los zapatos del otro y escuchar”.

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