Indicadores económicos
2017-12-13

Dólar (TRM)
$3.029,75
Dólar, Venta
$2.818,00
Dólar, Compra
$2.690,00
Café (Libra)
US$1,37
Euro
$3.564,80
UVR, Ayer
$252,13
UVR, Hoy
$252,13
Petróleo
US$57,14

Estado del tiempo
2017-12-13

marea

Marea min.: -14 cms.

Hora: 01:21

Marea max.: 19 cms.

Hora: 08:43

Dirección viento: Norte

Intensidad viento: 12 a 18 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.5 a 1.7 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 25 ºC
Máx. 32 ºC

Pico y placa
2017-12-13

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 9 a.m - 12 p.m a 2 p.m- 5 p.m a 7:30 p.m.

5 - 6
Taxis
1 - 2 - [object Object]
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

Los 5 verdugos del sexo

Nos hemos acostumbrado a escuchar que no hay un problema de pareja que no se arregle en la cama. Y es cierto, no son pocas las ocasiones en las que la lencería ha ejercido como embajadora de buena voluntad, uniendo a las dos partes emproblemadas.

Pero seamos justos: la lencería y la cama como zona de despeje se quedan cortas cuando los retos de la vida moderna se meten en la sexualidad de sus habitantes. ¿O acaso, usted ha escuchado a sus abuelos refiriéndose a al estrés o a la crisis económica como verdugos del deseo?...

Como con la gallina y el huevo (y otros dilemas indescifrables) es difícil ponerse de acuerdo, pues otros dicen que es el estrés, la depresión y la insatisfacción marital los que llegan de la mano con una vida sexual agonizante. Lo cierto es que según muchos estudios, tener este aspecto de la vida ‘chuleado’ no solo trae beneficios físicos que saltan a la vista. También sería responsable, en buena parte, de la sensación de felicidad, bienestar y estabilidad, factores que ayudan a afrontar de mejor manera la vida cotidiana con todo y gastos, hijos, suegros y estrés a bordo.

“A la pareja humana siempre la he definido como una mesa de cuatro patas que la sostienen y a lo que en ella reposa: economía, relaciones sociales, hijos, etc. Esas cuatro patas son respeto, amor, comunicación y sexualidad. Las parejas actuales tienen una quinta pata muy importante, el dinero. Y todo lo reducen a una lluvia de sobres. Estoy segura de que con las cuatro patas se sostiene la mesa perfectamente. Pero cuando alguna flaquea o se quiebra, lo que está arriba se cae”, explica la sexóloga, sicóloga y sicoterapeuta Rosa Guevara.

Estos son los enemigos

Aunque podrían enumerarse varios factores que afectan la sexualidad en una pareja estable, decidimos, con ayuda de nuestra asesora, definir los cinco más comunes.

1. Por supuesto, el estrés

No por casualidad está en primer lugar. Después de que invadiera a buena parte de la población mundial, no paran los estudios que lo convierten en el verdugo más cualificado para acabar con varios aspectos de la persona, y por extensión de la pareja, entre ellos la sexualidad.

¿Pero está claro qué puede generar este enemigo público? “Las diferentes presiones que experimentamos, llámese laboral, económica, familiar o social se manifiestan a través de una conducta del comportamiento humano que conocemos como estrés”. Según nuestra sexóloga, la respuesta de las dos partes de la pareja no puede ser ajena  a estos aspectos.

Si todavía lo duda, recuerde sus primeras relaciones. A los veinte no solo influye que por lo general tengamos en mejor posición nuestros atributos y las arrugas al margen; casi siempre carecemos de problemas serios, o por lo menos, de la presión de tener que ver por un hogar.

“El interés, la satisfacción, la motivación, la capacidad de responder frente a una actividad sexual, nunca será la misma que bajo la ausencia de estas presiones. Hagamos un paralelo con la gente joven, su actividad sexual es mucho más activa, dinámica y frecuente. La motivación se da precisamente por esto, por el bajo estrés que maneja frente a las condiciones citadas”, asegura la experta.

Si no se da cuenta de cómo puede influir la discusión con su jefe o la exorbitante cuenta de la tarjeta de crédito, préstele atención a lo siguiente: “Este padecimiento se manifiesta en la primera etapa del ciclo de respuesta sexual humana normal, que es la excitación. Ésta es producto de una motivación que es esa condición de interés que nos lleva a tener una respuesta sexual adecuada. Si no existe la motivación, no se toma la iniciativa frente a la excitación”.

2. Y las enfermedades

Vamos a obviar las enfermedades propias de la vida erótica, como la disfunción eréctil y la frigidez. Hablaremos no solo de las condiciones físicas o de las dolencias generadas por los malos hábitos, sino de aquellos padecimientos heredados o producto de las condiciones genéticas.

“Una persona con diabetes, con manejo crónico de insulina, tiene respuestas inadecuadas –explica la doctora Guevara-. Una persona con dificultades musculares y articulares tiene una respuesta poco saludable frente a una relación sexual, debido al dolor e impedimentos físicos.

Hay un mayor índice de alteración en la sexualidad, originado por enfermedades propias de los hombres, relacionadas con la próstata y problemas renales. Las alteraciones neurocerebrales también la perturban; hipertensiones arteriales, procesos respiratorios….”. Eso solo por nombrar algunos, porque la lista es larga.

En esta clasificación encontramos causas que también se denominan enfermedades, y por cierto, muy propias de nuestro tiempo. Son las adicciones, y no solo del cigarrillo, el alcohol y las drogas. Hay otras que estamos adquiriendo de forma masiva y que a pesar de aparentar inocencia, son unas potentes armas contra el erotismo: las adicciones tecnológicas.

“La persona aprende que la tecnología es el único medio que le permite canalizar las emociones sexuales. Por ejemplo, a través de la pornografía. Pierde la motivación para una relación que se basa en la interacción personal, pues se está relacionando de una manera íntima y privada con la tecnología; se le acaban las motivaciones de crecimiento dentro de la pareja y las deposita en la tecnología. Ahí nadie te controla, nadie te dirige, con nadie te comprometes”.

3. Estado civil, infiel

En este caso, la presión social se roba el protagonismo. Son muchas las veces que una mujer se queda al lado de un marido infiel, incapaz de tomar una decisión o de distanciarse, con tal de no enfrentar las circunstancias.

“Si yo no soporto un compañero infiel, debo tomar una decisión para disolver la pareja. Cuando no se hace, el mejor castigo que existe frente a una infidelidad que no depende de ti, es castigar severamente al otro a través de la relación sexual. Lo primero que pasa aquí, es que la persona se anula. Como una respuesta autónoma,  hace desaparecer el deseo y de paso castiga al otro. Eso hace parte del error, porque uno cree que castigando con esa pérdida del deseo, la pareja va a responder. Pero si tiene resuelta la condición sexual con otra mujer, pues no es un castigo, más bien lo está favoreciendo”.

4.  “…O todos en la cama”

Otro factor que le quita color al rojo pasión es la presencia en casa de personas ajenas a la pareja. Dentro de este costal entran los hijos, que a pesar de ser tan importantes, generalmente traen inconvenientes a la vida sexual. Sobre todo cuando los padres no están preparados para asumir bien su rol.

Una de las explicaciones que da la doctora Guevara es que nuestra generación está perdiendo la noción de los límites. Según esa razón, las parejas no son eficientes a la hora de hacer respetar sus espacios. Uno de los componentes esenciales para que una relación surfee los retos, es que la pareja no olvide que antes que todo son esposos.

“Los niños no tienen ningún problema en quedarse en el cuarto de los papás. Y los papás no tienen ningún problema  en dormir con ellos todo el tiempo. Sobre todo cuando no estamos preparados para ser padres perdemos la conciencia de roles. Es mucho más importante para muchas personas ser padres que ser esposos, amantes o compañeros, pues la sociedad lo valida como tal”.

Lo mismo es aplicable a suegros, cuñados, hermanos, y en general, a las personas a quienes les damos las herramientas para que se metan en la relación.

5. ¿Atrapado en la rutina?

Algo bueno de llevar una rutina, es que cada vez hacemos más eficientemente las cosas a través de los días. ¿Lo malo? De tanto hacerlas, pierden su magia y la posibilidad de que seamos más creativos.

Cuando el hombre o la mujer asumen tener sexo con su pareja como una obligación más de su día, deben empezar a asustarse. Sin ganas de hacer alegorías conocidas, este pequeño inconveniente se parece a esas veces en las que en la oficina nos sentamos a almorzar porque es hora de almuerzo… pero de hambre, nada.

Hay personas que tienen relaciones como un acto mecánico, como una obligación más. Y suelen tenerlas independientemente de las condiciones de estrés que los preocupen, pero puede haber una alteración en otra parte de ese ciclo de respuestas. Cuando esto pasa, se logran erecciones o lubricaciones favorables, pero no se llega al orgasmo o la eyaculación. Eso se debe a que lo hacen como una tarea mecánica…  y lo que se necesita es motivación”.

Y las consecuencias son…

Son intrincados los acontecimientos en una relación, sobre todo en una larga. Cuando hay algún tipo de insatisfacción, es normal que esta se quede ‘patinando’ en el inconsciente mientras que nosotros le hacemos el quite y fingimos llevar una vida feliz. Pero así como el río siempre se abre paso, aquello que no está bien en nuestras vidas, también.

No sabemos decir qué nos molesta y frustrados por no poder desahogarnos, simplemente explotamos por cualquier detallito: ‘que dejó el plato sin lavar, que es un egoísta, que sus ronquidos cada vez los soporto menos…’.

Por eso, las consecuencias parecerían estar disociadas del propio desaliento sexual. “Se manifiestan en violencia intrafamiliar, desconfianza e irrespeto, y eso está clarito.  Tan pronto  haya una respuesta de insatisfacción, que además no la sabemos expresar, pasamos cuenta de cobro por otras cosas.  Sería bueno –continúa la doctora Guevara- ver los beneficios. Por ejemplo, la buena vida sexual favorece la salud, los rendimientos laborales y el estado anímico”.

Para evitar, o mejor, garantizar no ser devastado por los verdugos anteriores, nuestra asesora recomienda antes que nada, tomar conciencia. “Esto es lo más difícil, porque finalmente uno no quiere saber las cosas, pues no sabe qué hacer con ellas. Cuando uno toma conciencia y habla, los problemas se empiezan a resolver, los empiezas a ver fuera de ti de una manera más cómoda para resolverla. Si no sabes cómo hacerlo, lo mejor es que busques ayuda en un profesional”.

LEA MÁS SOBRE Nueva



Ranking de noticias

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese