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Nuevos estudios: ¿Los flacos son más pilos?

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Empanadas, carimañolas, arepas de huevo, patacones, tajadas, aborrajados,  chorizos y sus congéneres... Es bien larga la lista de comidas que guardan total armonía entre su delicioso sabor y su poder tapa-arterias.  Y claro, “uno al año no hace daño”. Pero los  estudios concuerdan en que consumir exceso de grasa nos puede dejar ‘fritos’…

Las alarmas mundiales se han encendido frente a la obesidad, y no es para menos. Pareciera que los hábitos saludables están siendo derrotados y el resultado de esta guerra son millones de hombres y mujeres entregados al deleite del paladar; personajes que no guardan proporción entre los activos y pasivos gastronómicos que administran sus estómagos, y terminan quedándose con un banco de grasa rotativo en sus figuras.



Peso e inteligencia

Según los anuncios que ha hecho la Organización Panamericana de la Salud, los humanos tenemos el principal agente asesino en nuestras manos: la obesidad, que se ha convertido en un fuerte detonante de las enfermedades crónicas no trasmisibles, un mal que ha matado a más personas que los accidentes de tránsito.

De acuerdo con este importante organismo, en Colombia las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad. La Fundación Colombiana del Corazón manifestó que en un solo año murieron por enfermedades cardiovasculares 50.623 personas, entre ellos, 24.773 mujeres.

La relación directa entre obesidad y sus derivados (hipertensión, triglicéridos altos, colesterol) y las enfermedades cardiovasculares es muy bien conocida; por eso los estudios científicos de los últimos años buscan relacionar las dietas ricas en grasa con el daño de otros órganos importantes.

Uno de los más recientes estudios realizados por un laboratorio en Corea tuvo un fuerte eco en diversos medios del mundo. Aunque no podemos hablar de resultados demostrados, estos sí responden a un ‘run run’ generalizado que busca determinar si el consumo de grasa es tan nocivo para el cerebro como lo es para el corazón.

En esta prueba realizada en el país asiático se analizaron a 250 personas mayores de 60 años, buscando alguna conexión entre la obesidad y el deterioro cognitivo. De acuerdo con los resultados, los sujetos con mayor índice de masa corporal tenían menor función cognitiva.

Lo más curioso es que los científicos observaron una especial relación entre la grasa que se acumula en la cintura y una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades como la demencia senil y el Alzheimer.

Una posible explicación sería que la obesidad central aumenta el nivel de agentes inflamatorios y de aterosclerosis (placas de grasa en las arterias), causando estragos en el cerebro; así que “evitar la obesidad central podría ser importante para la prevención del deterioro cognitivo o demencia," concluyó el doctor Dae Hyun Yoon, investigador principal del estudio.



Más indicios… para estar seguros

Otro de los estudios que ha hecho eco al respecto es uno publicado por el International Journal of Obesity; bastante sorpresivo por cierto, pues según lo manifestaron sus realizadores, no se esperaban unos resultados tan claros.

Los investigadores trabajaron con una información obtenida de 551 hombres y 872 mujeres, recogida en un trabajo de varios años, con el ánimo de poder comparar las puntuaciones obtenidas a lo largo del tiempo en diversas pruebas de rendimiento mental.

En esta investigación se pusieron una vez más en el ojo del huracán las posibles consecuencias que generan la obesidad  y sus males asociados en las diversas tareas que ejecuta el cerebro humano.

"Los resultados indicaron que las personas que están crónicamente obesas tienen más riesgo de tener una baja capacidad mental". Ampliando esta afirmación, podríamos entender que sobrepasar el peso adecuado no solo tiene que ver con la estética; la capacidad de pensar, recordar y aprender, serían unas de las funciones más afectadas.

Bastante desoladoras resultan entonces las alarmas encendidas alrededor del tema, pues no es una exageración que estemos a las puertas de una "epidemia de obesidad"  de la que no se salvan adultos ni niños.

Según los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en EE.UU.), unos 40 millones de adultos en ese país son obesos, eso sin hablar de los niños que rápidamente han seguido los pasos de sus padres, alimentándose con la famosa comida chatarra.



¿Cuerpo en forma de pera? ¡Cuidado!

Y para finalizar la recopilación de estudios quisimos cerrar con broche de oro, analizando de la mano de un experto las posibles consecuencias que plantean los científicos.

El objetivo de la Universidad de Medicina de Northwestern (en Estados Unidos) era tratar de comprobar algo similar que los estudios anteriores, pero para ello quisieron focalizarse solo en mujeres.

Con una muestra de 8.745 mujeres, entre los 65 y 79 años, los científicos llegaron a conclusiones como la siguiente: aquellas que llevan los kilitos de más en sus caderas, enfrentan más peligro de desarrollar pérdida de memoria y un bajo rendimiento cognoscitivo.

“Controlando variables como diabetes, enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular de las participantes, se pudo determinar que por cada aumento de un punto en el Índice de Masa Corporal, su puntuación en las pruebas de memoria se redujo en un punto”, se asegura en un aparte de la investigación.

Aunque parezca un poco extraño, y no se pueda determinar a cabalidad cuál sería el detonante, se pudo constatar que las mujeres con cuerpo en forma de pera presentan un mayor deterioro cerebral que aquellas en las que la grasa se distribuye en otras partes de su cuerpo. "Tenemos que averiguar si un tipo de grasa es más perjudicial que el otro, y cómo afecta la función cerebral".



Lo que sí está comprobado

Es necesario aclarar que estos estudios tienen resultados no comprobados. Por eso en nuestro país, ningún especialista en la materia podría avalarlos. Aun así invitamos al doctor Joe Muñoz, neurólogo y epidemiólogo, miembro de la Sociedad Colombiana de Neurología, para que nos explicara lo que se puede deducir más certeramente sobre el tema.



- ¿Consumir en exceso alimentos grasosos genera mal funcionamiento del cerebro?



No directamente. Lo que pasa es que si tienes una dieta alta en grasas y colesterol, dañas las arterias; el cerebro se llena de energía y oxígeno a través de la sangre que circula por estas y si se dañan, pasa lo mismo que con los carros en las autopistas trancadas. El oxígeno no va a llegar a su destino y el cerebro sufrirá las consecuencias.

Por lo tanto, no es que el colesterol dañe directamente el cerebro, sino que altera su mecanismo de obtención de alimentos.



- Recuérdenos, ¿cuáles son los motivos que, se ha comprobado, pueden generar pérdida de memoria o un mal funcionamiento cognoscitivo?



Muchísimas cosas. Por ejemplo, los traumas o golpes severos que se producen en eventos como accidentes de auto. Hay muchos que al ser tan fuertes, dañan áreas que implican la memoria y estropean su función.

Por otro lado, las alteraciones emocionales también pueden afectar la memoria. Si estás deprimida, tu función de memoria será menor, comparada con los momentos en que estás bien de ánimo.

Y obviamente, el envejecimiento natural. Las funciones específicas se van perdiendo con el tiempo y eso pasa con todo. Tu corazón no es el mismo a los cinco que a los sesenta años; el color del pelo también es distinto; lo mismo pasa con el cerebro, tiene una vida media útil y simplemente se desgasta.



- ¿Pero sí hay una relación directa entre el funcionamiento del cerebro y la nutrición?



Claro que sí. Sobre todo en la época prenatal, cuando el cerebro se está formando, es muy importante recibir ciertos nutrientes, esencialmente vitaminas. Pero cuando el cerebro ya está formado es diferente, porque ya se hizo lo que se iba a hacer.

El punto es que cuando se dejan de consumir estas sustancias a través de una adecuada alimentación, el funcionamiento va a ser inadecuado.



- ¿Qué opina de los estudios que relacionan la obesidad en la vejez con más bajo rendimiento cognoscitivo?

Lo que pasa es que todo va hacia el mismo punto. Si yo estoy más obeso, tengo más colesterol que si no lo estoy, y muy fácilmente puedo dañar mis arterias con placas de grasa en ellas. Ese taponamiento hará que el funcionamiento del cerebro no se dé muy bien y que el oxígeno no pueda llegar con tanta facilidad.

Por otro lado, el cuello también se engorda y al pasar esto me vuelvo mal respirador en las noches, voy a roncar y el cerebro no se oxigena. Esto, muy seguramente, hará que se dañen las fibras que lo componen.

Lo mismo pasa con la hipertensión, es como un chorro de agua que va directamente sobre las arterias y que debe ir a una medida específica. Porque si pasa muy suave, no llega, y si golpea muy fuerte a las arterias, hay hipertensión, impidiendo también la oxigenación del cerebro.



- Algunos estudios manifestaron resultados distintos en hombres y mujeres. ¿Es diferente nuestro funcionamiento neuronal?



No, lo eficiente que sea tu cerebro depende más de para qué lo entrenes. Se comprobó, por ejemplo, que los hombres éramos más hábiles para manejar un auto que ustedes, las mujeres, y es porque desde muy niños jugamos con vehículos y tenemos mayor habilidad espacial; esos entrenamientos generan destrezas.

Pero para mí es un mito que funcionemos diferente, de pronto las hormonas generan ciertas emociones distintas en las mujeres .como la susceptibilidad o la irritabilidad-, pero realmente no son cambios significativos.



- ¿Cuáles son las recomendaciones que no debemos olvidar?

Lo básico es tener hábitos de vida saludables. Número uno, una dieta balanceada, específicamente baja en calorías y grasa, y ejercicio que ayude a gastarlas. Número dos, mantener una actividad intelectual de calidad, no es lo mismo si yo me levanto a las ocho de la mañana a leer un libro que a ver un reality; entre más elaboradas son las actividades intelectuales, mayor beneficio le voy a dar al cerebro. Número tres, tener una buena calidad de sueño. Está demostrado que cuando dormimos bien se fija mejor la información del día, lo cual hace que la podamos recordar mucho mejor.

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