Todas queremos lucir bien en las fotografías. Sin embargo algunas personas están dispuestas a hacer lo que sea para que su imagen sea la mejor al momento tomarse una foto.
Ese es el caso de la islandesa Eva Rut Gunnlaugsdottir, quien decidió darle un cambio radical a su vida y bajar de peso para lucir mejor a la hora de tomarse un selfie.
La mujer se cansó de subir fotos a redes sociales con una apariencia no deseada. Por eso tomó la decisión de bajar de peso y documentar su gran cambio.
Luego de un año Eva Rut perdió 110 kilos. Su motivación para no excederse con las comidas era mirar sus autorretratos para evitar caer en la tentación.
La mujer dijo al NY Post: "Los primeros días de la dieta fueron difíciles. Sin embargo, desde entonces he sido estable (...) siento que vuelo en una nube rosada".
