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La verdadera historia de Pocahontas, una de las princesas de Disney

Tal y como predomina en la mayoría de los casos, cuando una historia de la vida real es llevada al cine o a la televisión, se le agregan algunos elementos que elevan el potencial emocional de la obra, a fin de garantizar su éxito. Pocahontas puede calificarse como un ejemplo de ello, pero ¿hasta que punto se pueden transfigurar los hechos para agradar a la audiencia?

Con base en este relato sobre lo que pudo haber ocurrido realmente entre John Smith y la princesa indígena, usted mismo puede hacerse una idea de ello.

Según la sinopsis de la película, dirigida por Mike Gabriel y Eric Goldberg, estrenada en 1995, John Smith es un soldado inglés enviado al nuevo mundo a conquistar territorios aptos para impulsar la economía; en su misión llega al pueblo indígena donde residía la princesa Pocahontas, quien lo salvó de la muerte tras caer cautivo de los nativos. Ahí empieza toda una historia de amor idílico.

Los investigadores con base a la autobiografía que escribió el mismo capitán John Smith, relatan que este llegó a Norteamérica en 1607, específicamente a la bahía de Chesapeake, en la costa norte de Virginia, en un barco cargado de bribones enviados a explorar tierras desconocidas, que a la final lo que encontraron en este lugar fue un clima inclemente que empezó a diezmarlos sin piedad. Durante la expedición Smith fue enviado selva adentro en busca de comida, cayendo prisionero, en este trayecto de la tribu Wahunsonacock dirigida por el cacique Powhatan que lo condenó a morir de un mazazo en el cráneo.

Según la misma biografía, tomada como fuente para un documental de la National Geographic,  el inglés fue salvado por la hija del cacique: la princesa Matoaka, a quien en el pueblo, la apodaban Pocahontas, que significa “niña divertida”.

La princesa, que para entonces tenía presuntamente entre 12 y 14 años (Smith, 27) puso su cabeza encima de la de Smith en señal que prefería que la mataran a ella que a su “amado”. En adelante la princesa se convirtió literalmente en la salvación de Smith y sus hombres, a punto de morir de hambre. Ella los preveía de alimentos semanalmente.

Con el tiempo Smith regresó a Inglaterra y vendrían nuevos colonizadores que tomaron prisionera, en 1613, a Pocahontas para doblegar a la tribu a rendirse. En cautiverio, la princesa se convirtió al cristianismo, fue bautizada con el nombre de Rebecca y se casó con el viudo John Rolfe, convencida de que Smith había muerto.

Rolfe la lleva a Inglaterra en 1615 tras dar a luz a su único hijo Thomas. Allá se ve nuevamente con Smith en 1616; un año después, entre los 22 y 24 años de edad, falleció de viruela.

Algunos historiadores desconfían del relato autobiográfico de John Smith, argumentando que no había necesidad de que la princesa lo salvara porque a los indígenas les convenía tener buenas relaciones con los colonos dados que estos los superaban en armas y que lo que él contó pudo ser un ritual de bienvenida.



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