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Martes 18 de junio de 2013 Ediciones anteriores |
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Gustavo Pizzi, director de la película “Riscado”.
EL UNIVERSAL, RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.
No siempre es la falta de talento la que impide que un verdadero artista logre materializar sus sueños.
Así lo plantea el realizador de cine brasileño Gustavo Pizzi, mediante su película “Riscado”, que viene a ser su ópera prima en materia de obras de ficción, pues ya antes había creado documentales, además de haber desempeñado diversos oficios dentro del mundo de las cámaras y los escenarios.
“Riscado” significa “oficio”, pero también “tachón”, escrito. Bianca (Karine Teles), una joven artista, lucha por convertirse en actriz de cine; y, mientras lo consigue, se dedica a trabajar en eventos publicitarios disfrazándose de las famosas divas del cine mundial, algo que le reporta en ganancias apenas lo indispensable para vivir.
Su lucha es tenaz. Su paciencia es inquebrantable. Su esperanza no tiene límites, aunque siempre se le presentan obstáculos que no necesariamente tienen que ver con las destrezas que exige el arte.
Después de diversos intentos y pruebas, se le presenta la oportunidad de participar en una gran producción cinematográfica, pero a última hora se entera de que por tratarse de una coproducción con una firma extranjera, ella no puede hacer parte del elenco.
“Todos tenemos algún amigo o conocido en el que identificamos a una persona talentosa, pero que se ha quedado ahí, desperdiciándose en otros oficios, debido a que nadie le da la oportunidad o porque siempre se imponen circunstancias que la mayoría de las veces no tienen algo que ver con el arte”, afirma Pizzi como explicando el espíritu de su película.
Igualmente hizo saber que la película fue rodada con actores profesionales, “pero tratando de que aparecieran como naturales, sobre todo cuando estaban haciendo las escenas de casting para Bianca y los demás aspirantes a actores. Esto fue lo más difícil, porque se trata de lograr que el actor aparezca como que no está actuando”.
Durante la lucha de Bianca por abrirse paso en el mundo del cine, nunca aparece el lugar común de la chica aspirante a actriz que empieza a sostener romances con los poderosos de la industria cinematográfica, “porque eso hubiera desvirtuado la esencia de la historia. La idea era mostrar que Bianca tenía mucho talento y que factores ajenos al arte le impedían cumplir su sueño. Si la hubiésemos puesto a acostarse con los productores de cine, entonces hubiera quedado como que logró su sueño a fuerza de triquiñuelas deshonestas”, manifestó Pizzi.
Karine Teles, la actriz que encarna a Bianca, a la vez de ser la esposa de Gustavo Pizzi, ayudó en la construcción de la historia, siendo éste su primer papel protagónico para el cine.
En algunos pasajes de la historia, se entrecruzan imágenes hechas en video, que corresponden a las pruebas que Bianca se ha autoimpuesto para mostrárselas a directores y productores, pero también significan el que Gustavo Pizzi sea partidario de que el cine se “haga con cualquiera de los formatos que existen actualmente, ya sea con celulares, cámaras de video, etc.”