Lo sabemos: la mayoría de los de la vieja guardia preferimos que la conversación sobre la música sea fluida y tolerante, porque este tema es tan sinuoso y polarizado como la política. Se puede caer fácilmente en honduras desagradables, pues ambas materias son profundamente subjetivas. Cada oído musical, como cada concepción política, es distinto.
En los premios Billboard de la música latina 2025 resultaron triunfadores Bad Bunny (11 premios, incluido el de artista latino más posicionado del siglo XXI) y el grupo Fuerza Regida, con cinco galardones. Basta oír un fragmento de Bad Bunny: “Tengo el pecho pelado, me dio una mata el corazón dándome pata. Dime, baby, ¿dónde tú estás?, pa’ llegarle con Roro, Julito, cristal”. O de Fuerza Rígida con su tema “Ansiedad”: “Otra vez, otra en mi cama, otra puta ansiedad. Suena el timbre y tú en mi celular. Vieras qué agüite me da contestar. Tú no me entiendes ni me entenderás, tú no me entiendes ni me entenderás”.
De pronto, los catanos estamos hechos de ayeres o de recuerdos. Y en estas fechas navideñas, como dice el bolero, “reloj, no marques las horas”, pensamos en épocas pasadas: tal vez queriendo olvidar lo mal que la pasamos, o añorando la niñez y los lugares donde fuimos felices.
Sabina lo dijo con crudeza: “Al lugar donde has sido feliz no deberías volver nunca; el tiempo habrá hecho sus destrozos”. Gardel, junto a Le Pera, nos dejó “Volver”: “Y aunque no quise el regreso, siempre se vuelve al primer amor”. Mercedes Sosa, con “Canción de las cosas simples”, recordó que uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida.
Puede que unos y otros tengan razón. No hay problema en que algunos idolatren a Bad Bunny, Maluma o Fuerza Regida. Lo indudable es que ciertos contenidos actuales exaltan la drogadicción o una sexualidad explícita, incluso involucrando a menores. Las redes sociales propagan como pólvora una cultura ligera, sin demasiadas responsabilidades.
Aun así, ¿cómo no escuchar música en familia o con amigos? Allí están los vallenatos de Navidad - Binomio de Oro, “Mensaje de Navidad” de Diomedes Diaz y “Vientos de Navidad” de los Diablitos del Vallenato, en la salsa, “Aires de Navidad” de Héctor Lavoe y Willie Colón, o “Navidad” de Guayacán Orquesta.
Para este 31 de diciembre, dos canciones siguen reinando: “El año viejo”, de Crescencio Salcedo (1953), y “Faltan cinco pa’ las doce”, de Oswaldo Oropeza (1963), que narra el anhelo de un migrante por volver a abrazar a su madre.
Para quienes sentimos que este fue un año duro, vale la pena detenerse y escuchar “Resistiré”, con letra de Carlos Toro, o “A mi manera”, popularizada por Frank Sinatra.
Preparémonos así para recibir el 2026 con fe y esperanza, resistiendo los golpes, siempre confiando en Dios como nuestro ser superior, que vengan, sin perder la calma ni la confianza, incluso en la incertidumbre diaria.