Los habitantes de la capital monteriana apenas empiezan a reponerse de la nostalgia que les causó el traslado del obispo de Montería, monseñor Julio César Vidal, hacia Cúcuta.
Aunque monseñor Vidal partirá el próximo 9 de septiembre ya se empezaron a escuchar voces que denotan incertidumbre por el hecho.
El representante de las víctimas y abogado Mario Montes de Oca lamentó el traslado del obispo y destacó su iniciativa de buscar acercamientos con las bandas criminales para que se sometan a la justicia.
“El obispo ha tenido eco ante el Gobierno nacional y en los actuales momentos Colombia necesita un proceso que permita avanzar en temas de paz”, indicó el abogado.
Resaltó la misión del jerarca de la Iglesia monteriana indicando que ha hecho aportes a la paz.
“Ojalá que pueda continuar con el proyecto de sometimiento a la justicia de los miembros de las bandas criminales pues ello sería un avance para la seguridad ciudadana y para que la democracia se fortalezca”, indicó Montes de Oca.
