Cuando a Yacir Mestra Soto le avisaron que su hijo estuvo a punto de ser devorado por un caimán no dio crédito a las palabras del menor que se lo contaba.
Su pequeño Jamid Darío Sánchez, de 10 años, se encontraba en el caño Bugre, en Cereté, un afluente que está prácticamente seco y perdido entre el sedimento y la maleza.
Nadie se explica de dónde salió el caimán pero en una acción rápida tomó al menor por la pierna y este tuvo que ser prácticamente arrebatado al animal por otro de los menores que lo acompañaba.
El hecho ocurrió en el barrio 24 de Mayo de Cereté donde se ha generado un temor de grandes proporciones, pues nunca había ocurrido algo parecido.
Los menores señalaron que el animal medía aproximadamente un metro y que era de color negro.
La mujer corrió con su hijo entre los brazos y lo llevó al hospital Sandiego de Cereté con una herida profunda en la pierna izquierda donde le cogieron cinco puntos luego de acomodarle los trizos de piel que el animal había logrado rasgar.
Luego de atenderlo el menor fue dado de alta y actualmente se recupera en su residencia ubicada en el populoso sector cereteano.
Por su parte la Corporación de los Valles del Sinú y San Jorge, CVS, organismo encargado del medio ambiente en Córdoba, anunció una investigación inmediata y desplegó a un grupo de técnicos hasta el lugar para verificar el ataque y capturar el animal.
Los vecinos del sector indicaron que pudo tratarse de los mismos caimanes que la CVS libera en el marco de un proyecto de conservación que maneja la entidad.
