Tres días llevaba el municipio de San Pelayo sin agua potable y sin energía en algunos sectores, hecho que motivó la reacción airada de algunos pobladores.
Un fuerte vendaval afectó el servicio de energía en San Pelayo y en la zona rural de Cereté donde se cayeron postes y redes.
Las lluvias, acompañadas por vientos, derribaron árboles sobre la red de distribución de energía, dejando sin servicio a más de 15 mil usuarios.
Tras un llamado del alcalde, Jaime Pareja Alemán a la empresa Electricaribe, se adelantaron los arreglos pertinentes y en la tarde de ayer se solucionó el problema.
Con relación a las protestas el mandatario dijo que solicitará las investigaciones pertinentes porque varios docentes estaban conminando a los menores a bloquear vías.
