El déficit presupuestal de la Universidad de Córdoba pasó de 11 mil a nueve mil millones de pesos en los últimos tres meses, es decir se redujo en dos mil millones.
Así lo indicó la rectora Alba Durango, quien puso en marcha un plan de austeridad para minimizar los impactos de los faltantes en la institución.
Por su parte, el vicerrector administrativo y financiero de la institución, Giovanny Argel Fuentes, al hacer un primer balance de las políticas de austeridad, racionalización del gasto y reestructuración de procesos administrativos puestos en marcha por el actual gobierno universitario dijo que están adquiriendo estabilidad presupuestal y financiera.
“Tenemos un déficit, pero las demás funciones académicas y productivas están reguladas”, señaló el funcionario aduciendo que la nueva rectora ha buscado que exista eficiencia y eficacia en el gasto.
Señaló que algunas de las estrategias emprendidas ha sido la reducción de la planta de personal, sobre todo en lo referente a las órdenes de prestación de servicio, pues se pasó de 102 trabajadores por esta modalidad a 65, lo que le ha ayudado a reducir el déficit en 122 millones de pesos.
Otra de las medidas fue la reducción de la planta de docentes ocasionales y catedráticos que están enmarcadas dentro de la política de racionalidad del gasto. Esta bajo el análisis de las decanaturas que establecen las necesidades propias del servicio, explicó Argel Fuentes, quien agregó que “esto nos va a llevar, sin duda, a que muchos de los profesores que son hoy ocasionales pasen a ser catedráticos en cumplimiento de las necesidades del servicio”.
Se refirió de igual forma a las políticas de reestructuración de la planta de personal, realizando los traslados necesarios y prioritarios y evitando la contratación no necesaria en estos momentos y haciendo gestión de recursos, como adiciones presupuestales ante la Nación.
