El año se clausura, por el contrario, con un superávit equivalente al total de las transferencias del impuesto a la estampilla pro cultura, correspondientes al mes de diciembre.Así lo indicó Pedro Otero Guerra, director de la Escuela de Bellas Artes, en el acto de clausura de los cursos libres desarrollados en el presente año.
“En mi gestión lo que hice fue poner la casa en orden y pagar deudas de administraciones anteriores, ya que la escuela desde su apertura en la alcaldía de José Antonio Duque, comenzó con algunas irregularidades, las cuales hoy están superadas y el director que llegue en enero va a encontrar la escuela acondicionada y con plata”, enfatizó Otero Guerra.
El director manifestó que los dineros para el pago de las obligaciones de la escuela para con el personal administrativo y maestros que allí laboran está garantizado sin tener que echar mano de los recursos que le corresponden a la escuela por concepto de las transferencias de la estampilla.
En su informe Pedro Otero destacó la adquisición de instrumentos musicales por valor de 40 millones de pesos y la puesta en marcha de dos grandes proyectos como lo son el de la banda municipal bajo la dirección de Juan Gabriel Naranjo y el coro municipal dirigido por Jesit Ramos.
Igualmente se refirió como una fortaleza de la Escuela al programa de estimulación temprana para niños de 4 a 6 años, donde destaca el trabajo de los profesores Guillermo Montes, José Monterrosa y Ney Ramos.

