La rápida acción de la Sijín de Cereté evitó que un hombre matara a garrotazos a un anciano.
El hecho ocurrió en el barrio en la calle San Alberto del barrio Santa Teresa cuando un hombre le cayó a golpes a un adulto mayor y le partió los dos brazos, además de ocasionarle heridas en la cabeza.
Las primeras versiones indican que Eduardo Padilla, un hombre de 60 años, caminaba lentamente por el camellón del sector hacia su residencia cuando fue atacado por unos niños que le gritaban y le arrojaban piedras. Ante el acoso de los menores el hombre se encolerizó y empezó a regañarlos y a decirles que tenían que respetar a los mayores.
Hay otros vecinos del sector que dicen que Padilla sacó un machete y se los mostraba a los menores para impedir que le siguieran arrojando piedras.
Ante esta escena intervino José Ramón Hernández Doria, conocido popularmente como “el mono”, quien de inmediato empezó a golpear al anciano con un garrote.
El hombre que se dedica a oficios varios estaba enceguecido de la rabia y no paraba de agredir a Padilla.
La comunidad intervino para evitar que el ‘mono’ matara a Padilla ante la vista de todos.
Justo en ese momento había una patrulla de la Sijín haciendo una ronda por el sector y de inmediato fueron alertados por los vecinos.
Los agentes corrieron e impidieron que el hombre siguiera golpeando al anciano.
Varias personas del sector lo levantaron del piso y lo llevaron hasta el hospital Sandiego donde tuvo que ser intervenido quirúrgicamente pues presentaba fractura en el cráneo y tenía los brazos partidos en varias partes como consecuencia de la golpiza.
El hecho ocurrió el domingo anterior a las 11 de la mañana y aún es materia de investigación por parte de las autoridades.
Lo que dice el agresor es que Padilla estaba amenazando a los menores con un machete y que por ello él procedió a golpearlo con el único fin de evitar que agrediera a uno de los niños del sector.
Padilla dice por su parte que solo los estaba regañando porque le estaban arrojando piedras pero que en ningún momento pretendía agredirlos.
Luego de una discusión por lo ocurrido en el lugar agarró un palo, le pegó en los brazos y lo dejó casi muerto.
“Aquí los jóvenes no respetan, si lo hubiesen dejado quieto nada habría pasado. Además el ‘mono’ no tenía porque actuar de esa manera”, dijeron algunos testigos.
De acuerdo con lo indicado por el informe médico, el adulto presentaba lesiones en el cráneo y miembros superiores, ocasionado por un objeto contundente (un garrote).
José Ramón está detenido y enfrenta un proceso judicial por intento de homicidio y lesiones personales.
