El líder cívico del municipio de Sucre (Región de la Mojana), Deivis Torres Acuña, asesinado la tarde del pasado sábado en un enfrentamiento entre pescadores de Orejero (Sucre) y Barbosa (Bolívar), ya tenía amenazas de muerte en su contra.
La mujer del ultimado expresó que su marido les llevó pruebas a los agentes de la Sijín, como mensajes de texto y grabaciones en donde lo amenazaban de muerte a él y a toda su familia, pero según ella, nunca le prestaron atención.
“Aún así, la Policía llegaba y casi enseguida se marchaba, prácticamente hacía visitas, nunca nos brindaron seguridad, pese a estar amenazados”, expresó Orlys Acuña, la mujer del líder cívico asesinado.
La misma fuente indicó que en ese pueblo (Barboza) casi todas las personas andan armadas, incluyendo niños que los ponen a arrastrar los chinchorros hasta las playas del corregimiento de Orejero, jurisdicción del municipio de Sucre.
Según sus familiares, el joven de 22 años de edad igualmente había adelantado conversaciones con pescadores bolivarenses para evitar precisamente enfrentamientos como el que le costó la vida.
Deivis Torres Acuña conversó con los pescadores de Barbosa (Magangué) pidiéndoles no penetrar a sus playas, “pero estos entraban armados cuando les daba la gana”, de acuerdo con la esposa del occiso.
Deivis fue asesinado de un balazo en el cuello en medio de la pelea originada porque pescadores de Orejero fueron hasta playas de Barbosa a recoger un chinchorro que las aguas habían arrastrado.
Este medio conoció que el joven, presidente de la Junta de Acción Comunal de Orejero, iba con la intención de dialogar, pero él y un grupo de 12 pescadores fueron recibidos a bala por una treintena de marineros de Barbosa, comandado por un hombre llamado Vladimiro.
En los hechos ocurridos a eso de las 3 de la tarde, resultaron heridos Davinson Torres Acuña, de 40 años de edad, hermano del líder cívico asesinado; así como los hermanos Víctor Acuña Contreras, de 46 y Yovanis Acuña Contreras, de 36.
