El índice de homicidios en Córdoba subió en un 20 por ciento en lo que va corrido del año pese a que en 2013 se registró una disminución cercana al 45 por ciento.
El tema fue analizado en un consejo extraordinario de seguridad con la participación del gobernador Alejandro Lyons, comandantes de Brigada y Policía y los alcaldes de los municipios quienes han venido mostrando su preocupación por la ola violenta.
En lo que va corrido del mes de enero han sido asesinadas 12 personas. Según el comandante de Policía de Córdoba, coronel Jaime Ávila, la mayoría de los casos obedece a una guerra desatada entre miembros de las bandas criminales al servicio del narcotráfico.
En otros hechos han muerto 9 personas en accidentes de tránsito, 5 ahogados y se han registrado cinco suicidios, hechos que han ubicado a Córdoba en uno de los departamentos con mayor índice de muertes violentas en el país.
El mandatario de los cordobeses anunció la puesta en marcha de planes operativos para evitar que sigan ocurriendo crímenes en Córdoba.
Reconoció que uno de los graves problemas que enfrenta el Departamento es justamente la producción, procesamiento y tráfico de droga y que ello ha sido generador de violencia. Sin embargo, se comprometió a intensificar esfuerzos junto con las autoridades para evitar que Córdoba repita la historia de años anteriores.
Hizo un llamado fraternal a la ciudadanía para que siga apoyando a la Fuerza Pública en su tarea de enfrentar a la delincuencia y advirtió que pese a que el año pasado fue positivo en cuanto a resultados se refiere, pues no solo se pudo disminuir la tasa de homicidios en casi un 45%, sino que además se incrementaron el número de capturas a cabecillas e integrantes de las organizaciones criminales, decomiso de armas, alcaloides, vehículos y equipos de comunicación, además de la destrucción de varios laboratorios para el procesamiento de drogas, hay que redoblar el esfuerzo, mejorar la inteligencia y la contra-inteligencia, al tiempo que pidió al Gobierno nacional fortalecer el pie de fuerza.
“A los delincuentes no hay que cederles un milímetro y la situación actual no nos permite la más mínima pausa”, precisó el mandatario de los cordobeses.
“La seguridad es un tema que nos compete a todos y si todos colaboramos desterraremos el delito de esta tierra”, concluyó el mandatario.
En el consejo de seguridad los alcaldes se mostraron preocupados ante el continuo tránsito de personas, que portan uniformes y armas de uso privativo de las fuerzas militares, y otros denunciaron que se ha incrementado el índice de extorsiones.
La situación es tan crítica que en algunas poblaciones como Ayapel, los profesores han sido amenazados e incluso los alumnos si estos no pagan una ‘vacuna’ a los grupos que operan en el sector.
