Ayer había profunda tristeza en el municipio costanero de Puerto Escondido.
Por sus calles había corrido Jáder Javier Bertel Warnes, un soldado de la Patria quien murió en una emboscada de las Farc en la Guajira.
Todos los que le conocieron indicaron que siempre quiso ser militar.
Su pasión por el Ejército lo llevó a ingresar a las filas y a ir a distintos lugares de Colombia a prestar sus servicios en el Ejército.
Vivía actualmente en Curumaní, departamento de Cesar, pero en Montería y en Puerto Escondido su familia lo recordaba y esperaba conocer detalles sobre lo ocurrido.
En medio de la polémica sobre si habían sido atacados o no desde el vecino país de Venezuela los familiares del soldado cordobés pedían justicia y clamaban por la paz de Colombia.
En el mismo hecho en el que murió Bertel también perdieron la vida 12 militares más quienes fueron atacados por 100 hombres que al parecer salieron de la frontera venezolana y una vez perpetrada la emboscada volvieron a ese territorio.
El hecho ocurrió en el corregimiento La Majayura, en límites entre Colombia y Venezuela.
La tropa emboscada pertenecía al grupo mecanizado Matamoros y se encontraban protegiendo a unos ingenieros civiles que adelantaban labores de reparación de las torres de energía que días antes habían sido derribadas por la guerrilla.
