Ronnie Brower, un hombre de 35 años que sufrió de obesidad mórbida desde muy pequeño, decidió bajar 180 kilogramos de peso para asistir a un concierto de la cantante Taylor Swift.
El hombre, que llegó a pesar 306 kilos, cambió su rutina cuando uno de sus amigos le dijo que le regalaría una boleta para asistir a la presentación de su cantante favorita si bajaba de peso.
Brower no podía salir de su casa por su extrema gordura. Entonces tomó la decisión de comenzar a realizar los ejercicios desde su lugar de residencia, más adelante pudo asistir al gimnasio.
Los 180 kilogramos que logró perder, gracias a su constancia y disciplina, fueron obtenidos en solo 24 meses.
