Tras los pasos de Messi

FIFA.COM, Publicado el 17 Julio 2011
Juan Iturbe

Es argentino pero se crió en el exterior. Debutó en primera división con un equipo de camiseta blaugrana, se desempeña como volante ofensivo o delantero y estuvo presente en la pasada Copa Mundial de la FIFA en Sudáfrica. ¿Sabe de quién estamos hablando? Nos faltó un detalle: no se trata de Lionel Messi.Coincidencias del destino o caprichos del azar, el futbolista descripto unas líneas más arriba no es otro que Juan Iturbe, el juvenil argentino que vive en Paraguay, se estrenó con los colores de Cerro Porteño y viajó hasta Sudáfrica para participar como sparring de la selección conducida en aquel entonces por Diego Armando Maradona.
Pero los parecidos entre Iturbe y Messi no se limitan a los mencionados anteriormente. Muy por el contrario, la prensa argentina comenzó a comparar a ambos futbolistas durante el torneo sudamericano disputado en Perú, donde el joven surgido en la cantera del Ciclón guaraní demostró todas sus cualidades en el campo de juego. “Mis compañeros me cargan con eso, me dicen Pulguita todo el tiempo. Pero me pone un poco incómodo porque Messi es el mejor del mundo, un jugador único. Aunque es un orgullo que me lo digan, claro”, aclara quien se prepara para emular a su ídolo en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Colombia. Sí, el mismo país en el que Messi diera sus primeros pasos con la selección en el torneo sudamericano Sub-20 de 2005.
Carta de triunfo Su historia es particular: Juan del Carmen Iturbe y Miriam Mabel Arévalos, sus padres, vivían y trabajaban en Buenos Aires cuando Juan vio la luz por primera vez. No obstante, siete años más tarde, decidieron retornar a Asunción para establecerse definitivamente en su país. Corría el año 2000 e Iturbe, rápidamente, comenzó a ganarse convocatorias a las selecciones juveniles paraguayas y llegó a debutar en la mayor durante un amistoso frente a Chile disputado en noviembre de 2009. Tenía entonces 16 años…
Sin embargo, la oferta de sumarse al conjunto albiceleste que se preparaba para la conformación del plantel actual lo sedujo rápidamente. “Ya lo decidí, voy a jugar para Argentina. Quiero triunfar con esta camiseta”, aseguró por entonces. Y ya en el primer partido del torneo sudamericano se hizo notar al marcar el gol de la agónica victoria 2-1 frente a Uruguay. La campaña del equipo no se cerró con el título, pero Iturbe respondió con creces y marcó dos goles más: ante Brasil y Chile, ambos con jugadas dignas de Lionel Messi.
“Es un chico desequilibrante, muy explosivo y al que queremos llevar de a poco. Sabemos que los medios están detrás de él y pretendemos ayudarlo a que se libere de esa presión. Es un jugador distinto que va a ser muy importante en el fútbol mundial”, reconoce el seleccionador argentino, Wálter Perazzo. Sin dudas, el responsable de encontrarle los socios adecuados para lograr extraerle todo el jugo de su potencial. ¿Sus principales atributos? Pique corto, regate indescifrable en velocidad y llamativa facilidad en el uno a uno con los porteros rivales.
Buenos Aires, Asunción... Porto El talento del juvenil, cuyo debut en el fútbol internacional de clubes incluyó dos tantos frente a Colo Colo en la Copa Libertadores, ha captado rápidamente la atención de las instituciones europeas por lo que, tras superar una situación de conflicto con Cerro Porteño, seguirá su carrera en el Porto de Portugal. Pero antes, claro está, le espera la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Colombia.
“El objetivo es cumplir con un buen papel y pelear por ser campeón mundial. Argentina es candidata en todos los torneos a los que va”, advierte, conocedor de que las principales figuras de la selección mayor albiceleste dieron el salto definitivo tras adjudicarse el título juvenil más preciado. Le pasó en 1979 a Diego Maradona, con quien Iturbe logró sacarse una foto en Sudáfrica (“un sueño para mí”), y a un tal Lionel Messi en 2005. Aunque no se obsesiona: “Me río cuando me comparan con él. Yo recién estoy empezando y lo que demuestra él cada día en el Barcelona es impresionante. Pero que quede claro: quiero hacer mi propio camino”.