36 horas por tierra detrás de una pasión llamada Colombia

Carlos Caballero V.
RIO DE JANEIRO - BRASIL
26 de Junio de 2014 12:46 pm
  • // CARLOS CABALLERO - ENVIADO ESPECIAL

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36 horas de viaje por tierra de Cuiabá a Rio de Janeiro fueron suficientes para entender el amor y el fervor que sienten los hinchas por la selección Colombia.

Manolo Duque, periodista de RCN; su hijo Sebastián y mi persona fuimos unos de los miles de hinchas colombianos que no pudieron conseguir tiquete aéreo que nos sacara de Cuiabá y nos llevara a Rio, sede de Colombia este sábado en los octavos contra Uruguay.

Sabíamos a qué nos exponíamos, pues ya nos habían informado que solo había tiquetes aéreos para salir de Cuiabá a cualquier destino del país a partir del 28, el mismo día del juego de Colombia por un valor aproximado a los mil 200 real (un millón 100 mil pesos aproximadamente).

No había de otra, tocaba salir por tierra de una, cuyo viaje tenía un valor de 320 real. Ese 24 de junio, el día del 4-1 de Colombia sobre Japón, la rodoviaria (terminal de transportes) estaba repleta de colombianos.

Las sillas de la rodoviaria no alcanzaron, entonces los colombianos, agotados por tanto gritar, saltar y apoyar a la selección, se hicieron al piso y esperaron que llegara la hora de partida.

Pese al cansancio de los hinchas colombianos se escucharon varios cánticos que Colombia ha puesto de moda en este mundial.

El reporte que me entregaron en la rodoviaria es que más de 25 buses, de unos 50 puestos cada uno, salían esa noche entre las 8 y 12 de la noche rumbo a Rio.

El viaje fue ameno y ese 4-1 ayudó muchísimo para amortiguar los 2 mil kilómetros que se debían recorrer para llegar al destino final.

Las tertulias estuvieron al orden del día, noche y madrugada de forma permanente. El tema era el mismo, Colombia y lo que se le viene en el resto del mundial.

En el bus, lleno de 48 colombianos y dos japoneses, hacían cuentas de lo que podía pasar con la selección en los cuartos.

La mayoría de ellos ve a Colombia con un alto chance de pasar a la próxima ronda. Algunos se ven enfrentando a Brasil, en cuartos de final como quiera que los anfitriones son favoritos para ganarle a Chile en el encuentro por octavos.

El sueño de los más optimistas es que Colombia no solo se mete a cuartos sino que vence a Brasil y entra en seminales. Otros, más aterrizados, afirmaron que si pasamos octavos y chocamos ante el local hasta ahí llegó todo.

El viaje transcurrió entre tertulias y espacios de sueño de unas tres horas máximo, pues era difícil dormir más porque por normas de las empresas de transportes cada cuatro horas tienen que parar obligatoriamente en una cafetería específica para que el conductor recupere energía y los pasajeros consuman alimentos y bebidas y, además, utilicen los baños.

En resumen, salimos un martes a las 11 de la noche y llegamos apenas este jueves a mediodía. En los rostros de los colombianos se notaba el cansancio de las largas horas de viaje, pero también la satisfacción de haber acompañado a su selección en el partido que garantizó la clasificación de primero en el grupo por primera vez en la historia de los mundiales.

Ellos, los hinchas de la tricolor le siguen la pista, no se despegan y llegan a Rio detrás de una pasión llamada Colombia.

En Rio comenzará una nueva maratón, pues una gran mayoría aún no tiene dónde quedarse debido a la alta ocupación que existe en la ciudad más visitada de Brasil.