El sueño de Van Bronckhorst

Crédito: 
JOHANNESBURGO, AFP

El veterano Giovanni Van Bronckhorst, autor del golazo que abrió el camino de Holanda hacia la final en el duelo del pasado martes ante Uruguay , está ante la oportunidad de poner un broche de oro a su carrera y decir adiós de manera muy diferente a Zinedine Zidane en 2006.

El jugador del Feyenoord ha anunciado ya su adiós profesional, a los 35 años, tras la Copa del Mundo de Sudáfrica, por lo que el duelo del próximo domingo en Johannesburg pondrá un punto final a una carrera repleta de éxitos, incluida una Liga de Campeones con el Barcelona 2006.
Ese adiós, antes de iniciar una carrera como director técnico en las categorías inferiores de la “Oranje”, está amenazado por la sombra de lo ocurrido con el astro francés Zidane hace cuatro años, que se despidió de los terrenos de juego con una derrota en la final y una expulsión.
Van Bronckhorst tiene motivos para el optimismo: su tanto ante los uruguayos, con un disparo cruzado imparable para el arquero Fernando Muslera, ha sido aplaudido en todo el mundo y muchos lo señalan como el de más bella factura del torneo.
Esquinado desde 25 metros, clavó el balón en un ángulo alto que sorprendió a todos, incluido el portero de la Lazio, que sólo pudo recoger el balón de sus redes, mientras la “Naranja Mecánica” celebraba la apertura del camino a la final.
“Esta vez será la vencida. Hemos estado tan cerca del título y esta es la oportunidad. Y para mí será la última”, dijo el jugador originario de las islas Molucas, en el archipiélago indonesio.
“La derrota ante los rusos en 2008 permitió a nuestro equipo crecer y madurar, por lo que hoy somos mucho más consistentes”, señaló el defensa, que en este Mundial ha superado la cifra de 100 partidos como internacional, llevándola de momento hasta 105. “Holanda es capaz de derrotarlos a todos”, sostuvo antes del debut ante Dinamarca 2-0, en referencia al resto de gigantes mundiales. La final del domingo en el Soccer City dictará sentencia sobre esas palabras y determinará si su adiós como jugador llega con la primera corona mundial de Holanda.