Las estrellas apagadas

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BRADLEY S. KLAPPER - CIUDAD DEL CABO, AP

Se suponía que los cuatro brillarían con luz propia en la Copa del Mundo y remecieran las redes a granel tras acumular más de 120 goles con sus respectivos clubes. Pero no brillaron como se esperaba.

Primero Wayne Rooney y Cristiano Ronaldo, ahora Lionel Messi.
Se supone que los tres brillarían con luz propia en la Copa del Mundo y remecieran las redes a granel tras acumular 114 goles entre los tres con sus respectivos clubes. Pero se fueron de Sudáfrica con apenas una diana en 13 partidos.
Messi fue el mejor del trío con varios destellos de sus genialidades, pero jamás encontró el gol y se desinfló en el peor momento posible: la derrota 4-0 ante Alemania el sábado por los cuartos de final.
Rooney fue una sombra del jugador que asusta a las defensas con el Manchester United y ni hablar de Cristiano, quien marcó el único gol del trío pero hay más fotografías del atacante del Real Madrid quejándose y discutiendo que realizando buenas jugadas.
Con un talento casi infinito y todos menores de 25 años, los que muchos consideran como los tres mejores futbolistas del mundo resultaron ser las grandes decepciones del Mundial.
En el caso de Rooney, parece ser que fue un caso de cansancio. En contadas ocasiones el delantero de 24 años de Inglaterra pudo superar en velocidad a las defensas tras una campaña en la liga Premier en la que marcó 34 goles.
Cristiano, por su parte, marcó su único tanto en un partido que Portugal ganaba por paliza contra Corea del Norte.
Ni siquiera la cinta de capitán pudo inspirar al atacante de 25 años, que en varias ocasiones lució desconectado de sus compañeros, descuidó la defensa, perdió balones fáciles y en general estuvo apático.
Messi le dio municiones a los críticos que decían que no rinde con la selección argentina como lo hace con el Barcelona, con el que anotó 47 goles en al campaña 2009-10.
El técnico argentino Diego Maradona se cansó de decir que la “Albiceleste” es de Messi, pero en su segundo Mundial, el delantero de 23 años no la pudo llevar más allá de los cuartos de final.
“Verlo llorar a Messi en el vestuario, el que me dice que Lio no siente la camiseta es un estúpido”, declaró Maradona.
Rooney, Cristiano y Messi no fueron las únicas estrellas apagadas.
Kaká venía de una mediocre temporada con el Real Madrid y su Brasil fue eliminado en cuartos de final. El volante tampoco anotó y cuando su equipo más lo necesitaba, se borró de la cancha en la derrota 2-1 ante Holanda.

TAMPOCO BRILLARON
El camerunés Samuel Eto'o y el marfileño Didier Drogba, ganadores de cinco de los siete últimos premios al mejor futbolista africano, no pudieron hacer mucho por sus equipos que fueron despachados en la primera ronda.
Drogba jugó con el brazo derecho fracturado, y hubo otros a los que las lesiones les pasaron facturas.
El portero italiano Gianluigi Buffon apenas jugó medio tiempo en el peor Mundial de la “Azzurra” desde 1974, mientras que un Franck Ribery —aquejado toda la temporada por molestias físicas— fue casi invisible con una selección francesa que se despidió humillada en las primeras de cambio.
Fernando Torres todavía tiene la oportunidad de reivindicarse. El ariete de 26 años ha lucido fuera de forma, apenas recuperado de una operación en la rodilla en abril, pero España está en las semifinales.